“Es mi informe”

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El 22 de diciembre de 1992 el país fue sacudido por un hallazgo inesperado: los archivos del Departamento de Investigaciones de la dictadura. Son documentos de gran valor para conocer –y horrorizarse– el sistema utilizado por el estronismo para silenciar a quienes pensaban distinto y luchaban por la libertad y la decencia.

Hace unos días se publicó la sexta edición de “Es mi informe – Los archivos secretos de la Policía de Stroessner”, de Alfredo Boccia Paz, Myrian Angélica González y Rosa Palau Aguilar. Es un libro que nos aproxima a la vida cotidiana en el Departamento de Investigaciones: golpes, muertes, desapariciones, registrados con riguroso sentido burocrático.

Gracias a ese archivo –bautizado como el Archivo del Terror– fue posible que algunos de los más pintados torturadores fuesen condenados, aunque nunca de manera suficiente conforme a sus graves delitos. Pero si no hubiera sido por ese milagroso hallazgo, no se habría podido probar con suficiencia –salvo el testimonio de las víctimas o de sus familiares– las violaciones a los derechos humanos de políticos, líderes sociales, obreros, artistas, intelectuales, sacerdotes, estudiantes, etc.

Desde que se encontraron esas pruebas de los procedimientos inhumanos de la dictadura revolotea la pregunta de por qué Investigaciones no las destruyó, tal como se hizo en otros países igualmente dictatoriales. Tiempo tuvo suficiente para prenderles fuego, mucho más de lo empleado para empaquetarlas y trasladarlas. Por suerte decidió esconderlas y allí están en el Palacio de Justicia para recordarnos los padecimientos de miles de compatriotas y sus sueños de un país mejor.

Esos documentos sirven también para desmentir a gritos la mentira reiterada de los estronistas, según la cual el dictador no se enteraba de lo que pasaba. Estaba perfectamente al tanto desde el momento en que recibía los informes de la Policía y de las Fuerzas Armadas, tal como podemos apreciar algunos de ellos en el libro mencionado, cuya sexta edición nos habla del interés de la ciudadanía por nuestro pasado reciente.

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En la certeza de que ningún comentario alcanzará a describir con precisión el contenido de los documentos guardados en el Archivo del Terror, a continuación transcribimos algunos de esos informes:

“Memorando del jefe de Investigaciones para Su Excelencia, el señor presidente de la República: Elevo a vuestra excelencia la información que hasta el momento nos proporcionó Jhony Usuria Sisten (guardaespalda de Goiburú)...

“3. Actualmente Goiburú reside en Paraná, pero suele venir todos los meses en el lugar llamado Espinillo, cerca de Posadas, donde tiene una plantación de pino (…), seguiré informando a Vuestra Excelencia. Asunción, 30 de diciembre de 1975. Pastor Coronel – Jefe del Departamento de Investigaciones”.

Otro informe para el presidente de la República: “Tengo el honor de dirigirme a Vuestra Excelencia a fin de hacerle llegar el siguiente informe recibido de nuestro confidencial que milita dentro del grupo de Epifanio Méndez...”.

Y este otro que hoy nos parece estúpido pero en su tiempo tenía una importancia vital. Dice: “Asunción, 18 de mayo de 1973, Declaración No. 21 (…) ante mí, Pastor M. Coronel, jefe del III Dpto. de Investigaciones, comparece el detenido Cristóbal Giménez Ávalos, a objeto de prestar declaración indagatoria sobre un insistente pedido para la ejecución de la Polca 18 de octubre en el recinto de una parrillada céntrica”. Suponemos que la insistencia sería porque los músicos se negaron a complacerle a sabiendas de que podrían ir también presos y perder el trabajo en esa y las demás parrilladas.

Por estas y otras cosas los ciudadanos se iban presos, según el informe del 8 de setiembre de 1962, firmado por Alberto Planás, jefe del Dpto. de Investigaciones:

“Máximo Saúl Gómez (…), colorado de la línea epifanista – Lionel Enrique Lara: por haberse manifestado abiertamente en contra del gobierno nacional en audiciones radiales desde Resistencia – Carlos Villagra Marsal: por escribir un poema de carácter comunista (Nerudiano) dedicado al maleante muerto Juan José Rotela en cuyos versos atacó al gobierno nacional. Manifiesta ser liberal – Virgilio Oviedo: por faltar al respeto a una autoridad militar de la presidencia de la República”.

“Es mi informe” se trata, en resumen, de un libro que recoge en sus 450 páginas una pequeña parte de los atropellos del estronismo a la dignidad humana. A la vez, nos hace desear intensamente que esos tiempos nunca más vuelvan.

alcibiades@abc.com.py