Factores externos como la cultura consumista, la moda, la tecnología, la música, el cine, las telenovelas, han influido en crear nuevas pautas de comportamiento. Paradójicamente, el ser humano sigue teniendo una tremenda necesidad de amar y ser amado.
Todos necesitamos recibir y dar cariño, proteger y ser protegidos; aceptar y ser aceptados. Seguimos buscando la felicidad como la mariposa volátil que deseamos atrapar y se escapa de las manos. Son pocas las personas, en la actualidad, que encuentran el amor de su vida, su “media naranja”, “alma gemela” o que nacieron el uno para el otro.
¿Porqué ocurre esto? Una de las razones, es que ambos no se dan tiempo suficiente para conocerse profundamente. Todo sucede en forma precipitada y pasajera. No hay ilusión, magia, romanticismo ni espera. Al principio, existe un deslumbramiento, una poderosa atracción física que se apaga al día siguiente.
Esto sucede generalmente a los muy jóvenes, porque todavía carecen de madurez o no desean un compromiso sincero. También ocurre con gente adulta, que encuentra muy complicado establecer relaciones duraderas.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Pasa que todos anhelamos vivir un amor de película y las personas que conocemos no llenan nuestras expectativas, porque soñamos cosas imposibles.
En el enamoramiento, esperamos lo mejor, lo máximo; sin pensar que al otro le sucede lo mismo. Por eso en el amor no podemos ser egoístas ni pensar solo en el propio yo.
En el amor hay que ser generoso, escuchar los sentimientos, ideas, proyectos y necesidades del otro. Por eso, quienes triunfan, son los compañeros que hablan, se comunican y tratan de complacerse mutuamente.
Los amores que crecen y se retroalimentan son los que tienen alegría, vitalidad, entusiasmo, creatividad y mucho sentido del humor. Hay que perdonar y tolerar muchas cosas, pensando que contamos con alguien que estará en las buenas y en las malas; que nos levantará el ánimo cuando estemos deprimidos; que recordará las fechas importantes con besos y regalos y podrá soportar las tormentas y los problemas de la vida, dando fuerzas y buena onda para seguir adelante. En el amor, a veces falta la paciencia.
El amor es un tema muy amplio. Fascina a psicólogos, filósofos y comunicadores. Todos hablan de él, pero pocos lo practican en su relación cotidiana. Los que poseen auténtica capacidad de amar son personalidades muy sanas y maduras. Dan lo mejor y también esperan lo mejor.
Construyen felicidad y no infelicidad; alimentan el autoestima y no lo lastima. Nos hacen sentirnos plenos, felices y realizados. Nos hacen comprender que vale la pena cuidar el amor como el tesoro más valioso que nos dieron los cielos para dar y recibir aquí en la tierra.
blila.gayoso@hotmail.com