El ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini, denunció ayer ser perseguido por "políticos obedientes a intereses externos hegemónicos claramente contrarios a la independencia y dignidad de la República", en alusión a los EE.UU. Dice que la persecución es para "debilitar y desintegrar el entorno" de Lugo.
La reacción del Gral. (R) Bareiro Spaini fue ante la "invitación" que le hizo la comisión de Defensa de Diputados el martes último para que acudiera ayer -algo a lo que se negó- a informar sobre el robo de tres fusiles M-16 del Comando del Ejército (ex Caballería) ocurrido el domingo último.
Esta convocatoria, que se inscribiría en una nueva escalada de críticas a Bareiro Spaini en base al nuevo hecho de robo, colmó la paciencia del secretario de Estado y fiel a su estilo emitió un fuerte comunicado a la opinión pública en la víspera en que afirma que la persecución en su contra es también para intentar "debilitar y desintegrar el entorno inmediato" de Lugo. El ministro informa en el comunicado que decidió no acudir a la comisión de Defensa de Diputados porque el caso del robo de fusiles está bajo investigación de la Justicia Militar. Enfatiza que "los legisladores y dirigentes políticos y sociales" conocen perfectamente que el ministro de Defensa no forma parte de la cadena de mando de las FF.AA., "por lo que no tiene competencia para ordenar ni modificar cuadros de situaciones en las unidades castrenses".
Bareiro Spaini destaca "las auditorías, investigaciones y exámenes especiales" que ordenó en las Fuerzas Armadas desde que asumió Defensa en el combate a la corrupción, y que ya envió trece copias de informes al presidente del Senado Oscar González Daher (ANR). También señala que realizó varias denuncias a la Fiscalía General de Estado.
El ministro asegura que su actitud de denuncia de los actos de corrupción motiva "sin duda alguna" la persecución en su contra.
Recuerda que en la interpelación del 24 de marzo pasado a la que fue sometido en la Cámara de Diputados ya fue "expuesto a un proceso malicioso y malintencionado por defender la institucionalidad y la dignidad del presidente de la República y la soberanía paraguaya ante una embajada extranjera", en alusión a la representación diplomática norteamericana y la polémica carta que remitiera a la embajadora Liliana Ayalde. "Esto es también otro de los motivos del constante acoso de los dirigentes políticos obedientes a intereses externos hegemónicos claramente contrarios a la independencia y la dignidad de la República del Paraguay, con una insólita actitud, precisamente a pocos meses del bicentenario de la independencia nacional", señala por último.
No está en la cadena de mando
El Ministerio de Defensa no forma parte de la cadena de mando en las Fuerzas Armadas, conforme al ordenamiento jurídico actual, por lo que no tiene responsabilidad de mando en los cuarteles. Sí ejerce el control administrativo de toda la institución castrense. Algunos, sin embargo, consideran que la cartera lleva la representación política de los militares.