El desfile “cívico-militar-policial”, como lo llamaron oficialmente, convocó como ya es habitual a numerosas personas que llenaron las aceras laterales de varias cuadras de Mcal. López, desde frente a Mburuvicha Róga, en cuyas inmediaciones se ubicó el palco oficial. Con un retraso de 20 minutos, los estudiantes de colegios comenzaron el paso marcial, siguieron las unidades de las Fuerzas Armadas, una compañía de reservistas y finalmente los cuadros policiales. La tripulación de la Flotilla de Guerra de Mato Grosso, componente de la marina brasileña, también se unió al desfile.
El cielo gris y por momentos lluvioso no impidió que la gente siguiera con interés el acto y que el mismo se desarrollara, durante dos horas y media, con el esmero previsto. La flotilla de la Aviación no pudo desplegar alas por las condiciones del tiempo.
En el palco oficial, que mostró algunos claros, estuvieron los representantes de los poderes del Estado, los jefes militares y policías y los invitados, entre los que se destacaron los expresidentes Juan Carlos Wasmosy y Raúl Cubas Grau. Esta vez se notó la poca cantidad de representantes de legaciones diplomáticas extranjeras.
