Con atípica campaña, Tony Apuril sería “tercera fuerza”

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El Arq. Tony Apuril podría encabezar la tercera fuerza en la Junta Municipal, ya que los primeros cómputos le dan tres lugares. Con una atípica campaña, fue la gran sorpresa en Asunción. “Esto demuestra que se puede hacer política sin dinero”, afirma.

Más conocido por su faceta de cómico y músico del popular grupo Ab Ovo, Gilverto Antonio Apuril Santiviago, se negó ayer a declararse triunfador hasta saberse los resultados oficiales de la Justicia Electoral.

No obstante, resaltó que, según el 75% de los cómputos, obtuvo 16.315 votos. De esta manera, la Lista 21, el Partido de la Juventud, se aseguraría tres lugares en una Junta Municipal integrada por 24 miembros. Según los cálculos iniciales, dicho colegiado podría estar integrado por 11 colorados, 4 liberales y varias fuerzas opositoras que sumaron un máximo de dos concejales.

“Creo que mi campaña es la más atípica de los últimos tiempos. Tan atípica que está siendo documentada para llevarla a Perú a un congreso de empresas que se dedican a la promoción política”, manifestó ayer.

Apuril apuntó además que su experiencia demuestra que se puede romper el enquistado paradigma que se necesita dinero para hacer una campaña política.

“Esto abre una puerta para todos aquellos jóvenes o candidatos que se quieran lanzar a la arena política y tenga buenas ideas, pero no cuente con recursos, dinero o estructura, este es el ejemplo que sí se puede”, aseguró.

En cuanto al gasto electoral, el virtual edil capitalino señaló que su campaña tuvo un costo total de G. 25 millones, de los cuales G. 15 fueron utilizados en el domingo en el Día D.

Lo contactaban e iba solo a esa casa

Subrayó que sus propuestas eran simples según los deseos de la gente; impulsar una ciudad amigable, transparente y transitable.

Explicó que en su campaña no hizo promesas, sino que consistió en explicarle a la gente cuál era el trabajo de un concejal y cómo solucionar los problemas según las funciones de un edil. “Era más una campaña de docencia y levantar los datos de los problemas de la gente”, explicó.

Agregó que en lugar de desperdiciar recursos en recorridos barriales sin sentido, que molesta a otros vecinos, desde las redes sociales pedía a los interesados contactarlo, agendaba una visita e iba directamente a la casa del anfitrión, quien a su vez reunía a sus amigos y vecinos.