El periodista Antonio Caballero, corresponsal de nuestro diario en San Juan Nepomuceno, fue denunciado por Beatriz Gamarra por presunta extorsión. La mujer ofreció dinero al hombre de prensa a través del entonces fiscal de Medio Ambiente de San Juan Nepomuceno, Vidal Sánchez Aranda, hecho del que se agarró la querella para procesarlo.
El periodista, a través de su representante legal Jorge Sale Altamirano, solicitó el abandono de querella de parte de la denunciante, Beatriz Gamarra, quien se presentó sin abogado a la diligencia ante la jueza de garantías de Caazapá, Lilian Servián. La diligencia se cumplió el jueves último.
El periodista Antonio Caballero fue imputado en junio de 2008, hace casi cinco años, como presunto autor directo de una supuesta extorsión. El fiscal Vidal Sánchez también fue imputado en grado de presunto cómplice, de acuerdo al escrito de Arnaldo Giuzzio, exfiscal de la unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción y actual senador electo de la nación.
Según Giuzzio, a Caballero lo involucra una serie de hechos, como las publicaciones contra la denunciante Beatriz Gamarra y la conversación que mantuvo con el fiscal luego de que este cobró el supuesto dinero de la coima.
Además, el fiscal cuenta con una grabación entre el fiscal y la denunciante, en la que se hace alusión a que Caballero, supuestamente, recibía del funcionario la suma de G. 300.000. Sin embargo, nunca presentaron pruebas de que eso haya ocurrido.
Giuzzio también expone en el expediente las notas periodísticas firmadas por Caballero, que “afectaron” a Beatriz Gamarra.
El pasado 10 de abril ocurrió un hecho llamativo cuando el fiscal coadyuvante del caso, Bernardo Elizaur, de la ciudad de Villarrica, se presentó en una audiencia con la jueza Lilian Servián y el procesado Antonio Caballero buscando una conciliación entre las partes. Alegó que tenía la venia del mismo fiscal Piñánez para “negociar” y que el deseo de Giuzzio era el mismo.
En diciembre del año pasado, Arnaldo Giuzzio también planteó una conciliación con la cual se conseguiría el sobreseimiento definitivo del periodista, tal como ya ocurrió en dos instancias.
Caballero fue sobreseído por el juez de San Juan Nepomuceno, César Acosta, argumentando que no se había configurado el delito de extorsión. Sin embargo, el fallo fue apelado por el entonces fiscal Giuzzio y la querella ejercida por Óscar Germán Latorre.
La cámara de sentencia, integrada por Édgar Urbieta, Teresa Doldán y Alíder Ruiz Díaz, confirmó el sobreseimiento. El caso fue apelado nuevamente ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ), solicitando casación.
El expediente estuvo dos años “cajoneado” en la Corte hasta que, finalmente, los ministros de la máxima instancia judicial decidieron reenviar el caso a Caazapá.
Sin embargo aparentemente el objetivo de Elizaur era buscar tiempo y tomar desprevenida a la defensa de Antonio Caballero.
El fiscal Elizaur no apareció en la audiencia realizada el jueves, pero se presentó un nervioso Luis Piñánez planteando una salida procesal para el acusado, cual es la suspensión condicional de la pena. Eso implica que el periodista debe reconocer ser el autor del delito investigado.
Rechazan propuesta fiscal
La propuesta presentada por el fiscal Luis Piñánez en la audiencia preliminar realizada el jueves último fue rechazada totalmente por el periodista Antonio Caballero y su defensa. El corresponsal de nuestro diario fue categórico al indicar que no tiene por qué aceptar un presunto hecho que no cometió.
Ante la respuesta de Caballero y su defensa, la jueza de garantías de Caazapá, Lilian Servián, elevó el caso a juicio oral y público. La magistrada explicó que al no aceptarse la salida procesal planteada por el Ministerio Público no cabe otro camino que dirimir en un juicio oral y público porque la Corte prohíbe que el Juzgado de Garantías estudie cuestiones de fondo de un proceso.
