Con una puntuación de 33 en una escala de 100, una de las más bajas que se registran en el estudio, Paraguay acompaña en la lista a países como India, Ruanda, Bolivia, Venezuela o Nigeria.
El estudio de la Sunlight Foundation y Global Integrity de EE.UU. y del Electoral Integrity Project de la Universidad de Sydney y la Universidad de Harvard destaca que “aunque los partidos políticos tienen el requerimiento de entregar balances de sus finanzas durante y fuera de los periodos electorales, en la práctica estos carecen de detalles requeridos y hay muy poca información que se encuentre disponible al público”.
Además, resalta la ausencia de auditorías, investigaciones o sanciones a las posibles violaciones que hayan ocurrido durante la campaña electoral del 2013, cuando ganó el ahora presidente, Horacio Cartes.
“Denuncias de uso de bienes del Estado para solventar viajes asociados a la campaña electoral del candidato presidencial de la Alianza Paraguay Alegre (Efraín Alegre) en el 2013 y otros casos de este tipo opacan el desempeño local”, agregó.
En este sentido, el informe considera “problemática” la composición del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) por “los vínculos de los miembros a partidos políticos”. “Ya que el TSJE está comprometido políticamente, la observancia es débil”, añade el reporte, facilitado a EFE por la ONG paraguaya Tedic.
Señala, además, cómo fundaciones y organizaciones asociadas a partidos políticos piden contribuciones monetarias o de otro tipo y realizan gastos directamente ligados a campañas electorales.
Resalta en el reporte el rol que cumplió la Fundación Ñande Paraguay para posicionar la campaña de Cartes en las pasadas elecciones “sobrepasando la ley, en particular el uso de publicidad en televisión fuera del tiempo legalmente permitido”.