Todo indica que la Fiscalía de Delitos Económicos prepara otro blanqueo a político acusado de hechos de corrupción. Se trata del senador liberal Dionisio Amarilla, denunciado por la Coordinadora de Abogados del Paraguay, por los delitos de enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias.
El martes, la Dirección de Unidad Especializada del Ministerio Público, a cargo de Miguel Ruiz, decidió solicitar a la Contraloría la correspondencia de bienes del legislador, para decidir posteriormente si abren o no una causa.
En el ente contralor, la encargada del Departamento de Declaraciones Juradas de Bienes –y la que deberá elaborar un informe de correspondencia– es nada menos que la propia esposa del senador, Analy Valiente. La misma había sido puesta en ese cargo justamente por influencias de Amarilla.
Fuentes consultadas por nuestro diario aseguraron que el informe que pueda elaborar Contraloría no es vinculante, pero la Fiscalía se vale del mismo para desestimar la denuncia y todo vaya al oparei. Existen fuertes versiones de que en los últimos tiempos, hubo intenso trabajo de “actualización” de las declaraciones, ante la posibilidad de que las mismas sean entregadas por orden judicial a la prensa.
Amarilla es otro político que se hizo millonario en la función pública. Según datos que figuran en el Sistema Nacional de Recursos Humanos (Sinarh), el legislador entre los años 2002 y 2015, en que se desempeñó como administrador y docente investigador de la Universidad Nacional, tuvo ingreso por G. 1.315 millones.
Mientras desde el 2013 percibió un ingreso promedio de G. 25.000.000 mensuales. En total, en sus años de funcionario público sus ingresos ascendieron a G. 2.800 millones; sin embargo, posee bienes por una suma cerca a los G. 10.000 millones.
El legislador tiene una casa valuada en G. 1.500 millones en Fernando de la Mora; una quinta en Ñemby construida sobre una propiedad de cuatro hectáreas valuada en unos G. 5.500 millones, sin contar con las mejoras introducidas. En mayo adquirió una camioneta Toyota 2018 por G. 706.000.000 pagada al contado. Posee además otros cuatro vehículos.
Amarilla ya había zafado de la Justicia cuando estalló el escándalo en la UNA y se descubrió que todos sus operadores tenían sueldo de docente en Veterinaria.
