PILAR (Clide Noemí Martínez, corresponsal). Federico Franco asistió a la misa matinal en la basílica Nuestra Señora del Pilar, acompañado de su esposa la diputada Emilia Alfaro. Al finalizar la ceremonia anunció a la prensa que luego de la liberación del ganadero Fidel Zavala se van a aclarar muchas cosas en el país.
El vicepresidente manifestó que el ambiente está enrarecido en el país, "se tiene una atmósfera complicada por el secuestro que ocurrió en la zona Norte".
Escándalo Teixeira
Franco recordó que inicialmente el Gobierno era aplaudido por negociar los beneficios de las hidroeléctricas como copropietarios y no como súbditos. El pueblo tenía fe cuando se afirmaba que ya no se iba a robar. "Ser honesto no significa solamente no apropiarse de lo ajeno. Significa también no permitir que el Estado paraguayo tenga que pagar un centavo que no corresponde en diferentes aspectos", manifestó, haciendo referencia al escándalo por el caso Teixeira.
Instó a dejar de lado los enfrentamientos estériles y absurdos entre ricos y pobres. Dijo que ya no es momento del ñokarãi. "Es el tiempo de renunciar a nuestros movimientos, nuestros partidos y trabajar juntos para seguir la ruta del desarrollo. Para ello el Gobierno debe dar señales claras para avanzar en este sentido. Muy diferente sería si se industrializaba el país con la abundante energía con que se cuenta", explicó.
Desde la Vicepresidencia -agregó- se trata de poner bien clara la posición y el norte que vitaliza y orienta, transmitiendo al pueblo y a los inversionistas las condiciones de seguridad política, jurídica y tributaria que el país necesita ahora. "La economía es la que vitalizará la nación. La mejor manera de poder combatir la pobreza y evitar enfrentamiento de clases es generando mercado y trabajo", indicó.