Apenas una semana después de haber sido vetado por el Poder Ejecutivo, el Senado se ratificó ayer en la ley que establece la carrera y el escalafón de los funcionarios del Poder Legislativo, además de sus restricciones y responsabilidades.
Los legisladores habían argumentado en su momento que la normativa se basa en la necesidad de reconocer al Congreso como una institución política y no administrativa como para regirse por la Ley 1626/2000 de la Función Pública.
El decreto del Ejecutivo expresa que los funcionarios del Parlamento tienen todas las garantías en lo que respecta a su labor en la Ley de la Función Pública y el Código Laboral.
“Al comparar la Ley 1626/2000 de la Función Pública y el proyecto de ley del funcionario público del Poder Legislativo se observa que este último busca darles un tratamiento diferente a los funcionarios públicos del Poder Legislativo. Sin embargo, no se verifican diferencias sustanciales en la modalidad de prestación de servicios de los funcionarios del Poder Legislativo que ameriten la vigencia de una ley especial, atendiendo a que las funciones que cumplen, en esencia, no son distintas a las de los demás servidores públicos del ámbito administrativo del Estado”, argumenta el presidente en el documento.
El senador Carlos Filizzola (FG) pidió el rechazo del veto, señalando que el argumento del Ejecutivo era “irracional” y destacó que la ley fue fruto de una amplia discusión y permitirá ordenar la carrera de los funcionarios legislativos.
El senador liberal Fernando Silva Facetti, proyectista de la ley, dijo que el Ejecutivo no quiere aceptar que cada Poder del Estado sea independiente. Señaló que el Poder Judicial no se rige actualmente por la Ley de la Función Pública, ya que presentó un recurso de inconstitucionalidad contra la ley que creó la Secretaría de la Función Pública y consiguió el manejo independiente de sus funcionarios.
El legislador indicó que la mencionada secretaría depende del Ejecutivo, por lo cual no puede regir a los otros poderes.
Silva Facetti señaló que si la Cámara de Diputados también rechaza el veto, se manejarán en forma independiente, pero aseguró que eso no significaría ningún “caos administrativo”, como afirma el Ejecutivo en su veto.
Afirmó también que este manejo no significará un mayor gasto en el Presupuesto General de la Nación.
