Era el precio de la paz partidaria en Alto Paraná, donde hace poco los liberales perdieron las elecciones municipales por diferencias internas. Esos enojos, hace unas semanas, obligaron a la dupla presidencial a suspender un viaje a Ciudad del Este para evitar profundizar las diferencias.
A pesar de la generosidad de Itaipú, todo indica que el problema no fue superado. Se limaron un poco las diferencias, pero están lejos de una solución. Alegre y Filizzola llegan hoy a Ciudad del Este para iniciar una serie de encuentros con distintos sectores buscando unir al equipo. Veremos cómo resulta.
Alto Paraná no es una plaza cualquiera, es el tercer departamento con mayor caudal electoral. Define elecciones. De ahí la preocupación y el uso de todos los recursos a mano para conciliar intereses.
En el departamento Central también hay problemas para acompañar la dupla presidencial. Los liberales parecen cómodos, incluso entusiasmados, con el respaldo a Blas Lanzoni, postulado a gobernador, pero no quieren ir más allá. Las corrientes internas del PLRA parecen tener mucho más peso a la hora de definir respaldos en el departamento. El mayor caudal electoral del país está en Central. Una fractura en esa región podría ser fatal para el proyecto presidencial. De ahí que es crucial unir al equipo para tener alguna oportunidad de victoria.
Esta necesidad de conformar a todos está haciendo que las binacionales Itaipú y Yacyretá entren con fuerza en este último tramo de la campaña. Cuando se acabaron los lugares en las listas y la emoción por el partido, se recurre al lado más básico: la utilización de recursos públicos para sumar adeptos.
Las binacionales tienen una condición particular para este trabajo: pueden disponer de gruesas cantidades de dinero sin mayor control. Además poseen la cobertura política en el Congreso, tal como se demostró el pasado jueves cuando la Cámara de Diputados trató de aprobar la interpelación de los directores de las entidades. Al momento de votar los diputados liberales cerraron filas para defender a los funcionarios.
Sin embargo no todo es dinero en política. En las elecciones de 2008 el Partido Colorado con toda la máquina estatal y las binacionales apoyando la campaña perdió las elecciones. El dinero es claramente importante en la campaña, pero con nuevos electores que van engrosando el padrón hará falta alguna cosa más para ganar los comicios de abril próximo.
