La asunción del presidente argentino, Mauricio Macri, donde asistieron todos los presidentes de la región, sirvió de escenario para que los jefes de Estado conversaran informalmente sobre la situación en Venezuela. La charla de los mandatarios no fue mucho más allá de lo protocolar; pero aun así cada uno manifestó cierto nivel de alerta. Ninguno quiso sentar una posición pública y prefirió tener una posición cautelosa.
Los cancilleres también tocaron el tema y fueron mucho más allá del formalismo. Los ministros de Exteriores del Mercosur hablaron de la preocupación que genera la creciente inestabilidad que se está creando con los discursos provocativos del Gobierno. Los de la región andina tuvieron posiciones dispares. Para Bolivia la situación no está desbordada y considera que el gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, podría estar al borde de un golpe parlamentario. Sin embargo, Perú toma distancia de esta posición y Ecuador por ahora prefiere mantener una postura cautelosa, equidistante.
Eladio Loizaga, ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, no quiso hacer mayores comentarios sobre las conversaciones de sus colegas de la región. Admitió que se conversó informalmente sobre la situación de Venezuela, “pero también de otros temas de la región”. Reconoció también que los países de la zona están observando la situación en el país caribeño.
Los cancilleres y jefes de Estado coincidieron en que la situación estará mucho más clara a inicios del próximo año cuando asuman las nuevas autoridades en el Congreso y la oposición finalmente confirme su mayoría. Se espera que, una vez que ocupe su lugar en el Congreso, la oposición empezará con las reformas.
Maduro fue el único presidente que faltó a la asunción del mandatario argentino. Eso no pasó desapercibido para los demás jefes de Estado. Los dos presidentes más afines, Evo Morales, de Bolivia, y Rafael Correa, de Ecuador, no quisieron poner dramatismo a la ausencia y prefirieron no tocar el tema. La presidenta Dilma Rousseff, quien apoyó el ingreso del país caribeño al Mercosur, también optó por el silencio.
