Negó de manera contundente las acusaciones. “Yo soy víctima de estos ataques que ni sé cómo surgen ni cómo nacen (...) Parece que yo tengo la culpa de todo lo que falta en este país. No sé de qué se trata la intervención, nadie vino a consultarme nada. Allí vive mi familia política, mi cuñada tiene una casa de cambio. Yo no tengo nada que ver con eso”, expresó.
Luego se refirió a las acusaciones en su contra presentadas por Emanuele Ottolenghi (de la Fundación para la Defensa de las Democracias) que tienen como base a publicaciones periodísticas en Paraguay. “EE. UU. no está hablando de mí, habló de mí un señor que se llama Ottolenghi”, indicó.
El empresario se presentó asimismo como una víctima, desconociendo quién estaría detrás. “Soy realmente víctima de la prensa; ese es mi pecado: haber nacido árabe musulmán, entonces tengo que ser vulnerable y me atacan”, dijo, desligándose de todas las acusaciones en su contra.
