Los cargos de “confianza” representan los mejores ascensos dentro de las Fuerzas Armadas (FF.AA.), ya que como leales administrativos, tenientes, capitanes y coroneles se benefician con jugosas remuneraciones que superan ampliamente a la de un general.
Las “bonificaciones” adicionales otorgadas a los uniformados administrativos llegan a triplicar los salarios básicos que perciben en sus respectivas jerarquías. Según sus extractos salariales, los uniformados oficinistas son polifuncionales que cobran por gastos de representación, responsabilidad en el cargo, por gestión presupuestaria, por gestión administrativa, viáticos, etc.
El salario básico de un general varía entre G. 11,9 millones y G. 14 millones. Una teniente ubicada en administración de Fuerzas Militares (FF.MM.) gana lo mismo.
Dos claros ejemplos son el caso de las hermanas, capitán Cynthia Vera, y la teniente Betina Vera. La primera cobra hasta G. 20,3 millones mensualmente, su remuneración supera el salario básico de un general de 30 años de antigüedad, que no tiene la suerte de ocupar cargo administrativo.
La segunda tiene 7 años de antigüedad, pero cobra igual que el coronel Justo Germán Torres, quien tiene 28 años de antigüedad y es comandante de tropas del cuartel general del Tercer Cuerpo del Ejército en el Chaco.
El afamado coronel vip de FF.MM., Carlos Duarte, secretario leal del cuestionado comandante Luis Gonzaga Garcete percibe G. 30 millones al mes por canalizar documentos y actuar de vocero en defensa de su jefe en algunas situaciones de crisis. Cobra cuatro bonificaciones, aparte de gasto de representación, peligrosidad, etc., mientras le habla al oído al jefe militar y como si fuera poco se compró bóxer, cosméticos con viáticos del Estado. Cabe recordar que la capitana Vera es su exesposa y la teniente su excuñada.
El jefe de UOC, Telly Vega, que compró jaboneras a G. 246.000, lavarropas a G. 91 millones, también cobra como un general de Brigada o un comandante de tropas.