Desde el púlpito de la iglesia San José, dirigió la mirada hacia la comitiva del diputado Tomás Rivas Benítez (ANR) e imploró a las autoridades que sean intermediadoras ante las autoridades judiciales para que sean liberados o que por lo menos sean beneficiados con prisión domiciliaria los presos que están en huelga de hambre por el caso Curuguaty.
Expresó que los mismos ya están muy débiles y en situación muy preocupante. Indicó que si “esas tierras que ellos reclaman es del Estado y corresponde una distribución equitativa y que por sobre todas las cosas se imparta justicia verdadera”. Insistió en un llamado especial a las autoridades a que ayuden a los desamparados y a quienes sufren. “El pedido de Dios es que se viva en alegría, paz y amor”, dijo Robledo.
Asimismo, presentó a San José como el poderoso protector de los pobres, débiles y desamparados.
Recordó que San José fue un hombre fiel, justo y humilde que se puso al servicio del proyecto de Dios.
Pese al mal estado del tiempo, hubo muy buena concurrencia en la procesión y en la santa misa
Después de la celebración de la misa, las autoridades inauguraron la edificación parcial del Centro Catequístico Parroquial, donde se invirtieron 199 millones de guaraníes.
