“¿Dónde están nuestras autoridades que deben velar por nuestra seguridad?”, se preguntó el religioso en alusión a la ausencia de Estado en la situación de los dos compatriotas ishir presos en el Brasil, luego de ser detenidos por policías federales del vecino país que ingresaron a territorio paraguayo violando la soberanía nacional, según se denunció.
“Recurrimos ante nuestros representantes, jueces, fiscales, defensores públicos, pero estos o no se encuentran o hacen oído sordo a los reclamos ciudadanos. Entonces, no existe otra alternativa que recurrir a medidas de fuerza, como lo que están realizando nuestros hermanos indígenas”, sostuvo el prelado católico.
Los compatriotas Carlos González (39) y Carlos Franco (47), indígenas ishir de la comunidad Virgen Santísimo de Fuerte Olimpo, se encuentran recluidos desde el viernes 16 de marzo en pequeños calabozos junto a presos comunes en sede policial de Puerto Murtiño, Brasil.
No vender conciencia
El obispo señaló que las autoridades no quieren invertir en la educación, puesto que temen que el pueblo se instruya y comience a reclamar sus legítimos derechos. Pidió una vez más a los fieles a no vender sus conciencias ya que lo único que consiguen con esto es hipotecar el futuro de sus hijos. Fue en alusión a las próximas elecciones.
Asimismo, dijo que el Alto Paraguay fue declarado en estado de emergencia por encontrarse aislado y recibirá del Gobierno central G. 5.700 millones, y que las autoridades departamentales y municipales se comprometieron a invertir en el arreglo de caminos, por lo que exhortó a los pobladores a ser custodios del buen uso del dinero.
