El movimiento refiere que la extensa dictadura de Stroessner (1954-1989) fue uno de los regímenes más sangrientos del continente. “Hoy, sus marcas son la desigualdad social en el país, así como el prebendarismo y el clientelismo enquistados en la política paraguaya”, asegura.
Recalca que el gobierno de Stroessner generó miles de presos políticos y desaparecidos por medio de la represión, cuyos familiares todavía esperan justicia. “La dictadura condenó al exilio a miles de paraguayos y paraguayas; ciudadanos y ciudadanas obligados a abandonar su hogar, víctimas de la persecución. Muchos de ellos y ellas nunca pudieron retornar a su tierra”, dice.
En el comunicado el grupo así se contrapone al deseo del senador colorado “Goli” Stroessner, quien defiende la repatriación de los restos mortales de su abuelo.
