Siguen impunes los que atacaron la casa de Lino Oviedo hace 12 años

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El suceso dejó como saldo un muerto -un hijo no nacido de la señora Darsy González de Woroniecki y del coronel Wladimiro Woroniecki -, varios heridos y contusos.   

Vestidos con pasamontañas y uniforme de guerra, los asaltantes pretendieron capturar al general Lino Oviedo  en un operativo "sorpresa", para impedir  su campaña presidencialista para las elecciones de 1998. Wasmosy había decretado su detención en forma arbitraria bajo la acusación de "agravios" a su investidura presidencial.   

En el suceso, varios disparos dieron en los techos y paredes del dormitorio donde se guarecían dos de los hijos del líder opositor. Los miembros del pelotón ordenaron cuerpo a tierra a todos los que se encontraban en la residencia, entre ellos, el candidato a vicepresidente Raúl Cubas (que pudo llegar después a la presidencia, derrocado en 1999 tras apenas 7 meses de gobierno).   

En el incidente, Wladimiro Woroniecki fue brutalmente golpeado a culatazos, puñetazos y patadas. Su esposa embarazada fue víctima de una patada en el vientre. A pesar de intensos  cuidados médicos, 24 horas después perdió su bebé.  Otro herido a culatazos y patadas fue el sargento motorista Roberto Flecha.

Algunos de los que participaron en el deleznable hecho fueron premiados por los gobiernos de Juan Carlos Wasmosy, Luis González Macchi, Nicanor Duarte Frutos y aun por el actual  de Fernando Lugo.   

Kanazawa, sindicado por la víctima como  autor del golpe a la mujer encinta, llegó a comandante de las FF.AA. Se retiró con honores y condecoraciones. Terminó su gestión pública como  ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional.   

El coronel Víctor Groselle fue nombrado jefe del Batallón Escolta Presidencial (señalado como uno de los responsables del asesinato de Coco Villar en 1999).   

Uno de los participantes de la  operación, el hoy coronel Freide Amarilla, fue nombrado por el presidente Fernando Lugo como su  hombre de confianza en el comando del Regimiento Escolta Presidencial. La ley militar 1115 prohíbe a los integrantes de las Fuerzas Armadas ocupar cargos en tanto duren sus procesos judiciales.

Atropello difícil de olvidar

 

En el asalto del 30 de octubre no solo hubo agresiones contra los que estaban presentes. Kanazawa y sus "combatientes" fueron acusados de  robar escudos, condecoraciones, el bastón de mando de general (de plata con letras de oro), juegos de cubiertos de oro.

 

Rompieron pisos, placares, buscando dobles fondos. La madre de Raquel Marín fue tratada de infarto.  "Este caso debe tener un final para bien o para mal. Con las pruebas arrimadas no hay escapatoria para ellos. Si cometieron delitos, que paguen", afirma Woroniecki, quien, además de perder un hijo en aquel luctuoso suceso, fue condenado –sin juicio– por los mandamases de turno a sufrir 4 años y medio de cárcel siendo inocente, por el caso Argaña.