Knelsen-haus, un viaje en el tiempo

Por dentro y por fuera, Knelsen-haus es un espacio detenido en el tiempo, un testimonio vivo de la cultura de los mennonitas llegados desde Rusia al Chaco paraguayo. Cuando pueda, no se pierda una escapada.

Knelsen-haus, un viaje en el tiempo
Knelsen-haus, un viaje en el tiempoNatalia Ortiz

Ubicado en el centro de la ciudad de Filadelfia, Boquerón - Chaco paraguayo, la Casa Knelsen fue construida en el año 1948 por el señor Jacob Knelsen, patriarca de una de las familias pioneras en inmigrar a la colonia Fernheim. Actualmente es una de las pocas viviendas de los primeros años de asentamiento que mantiene intacto el estilo arquitectónico de los mennonitas de Rusia.

Impresiona el estado de conservación de muchos utensilios que se pueden apreciar dentro de la casa que, gracias a la iniciativa de un grupo de mujeres, fue restaurada en el año 2002 por la arquitecta Lany Rempel. Ostenta, incluso, el tono original de pintura empleado en las paredes internas y muchos objetos de decoración de la época.

La casa Knelsen era una de las primeras viviendas de la ciudad con ventanas de vidrio y sus paredes fueron construidas de ladrillos quemados. El cielo raso fue hecho de una mezcla de barro y paja, como aislante para el calor y el frío en medio del desierto verde. Todos los herrajes, cerraduras y bisagras fueron fabricados por el propio dueño de casa, que era herrero y tenía su taller en el patio. El hierro a ser empleado fue buscado en parte en los lugares de combate de la Guerra del Chaco, cuando las tropas se habían retirado. Como si todo fuera poco, posee un aljibe que era toda una innovación en la época.

Recorrer las habitaciones de la que otrora fue una casa familiar es un viaje cultural al pasado; la cocina está equipada con muchos objetos ingeniosos traídos de Alemania como ollas de hierro fundido, mantequera, molinillo de café, demostrando que la practicidad fue siempre la mejor forma de luchar de los pioneros que se instalaron en el entonces inhóspito Chaco.

Un juego de vajillas de China brilla hoy desde uno de los exhibidores, rastro del breve paso que algunos inmigrantes tuvieron que hacer por ese país asiático, para después de años llegar a Paraguay. Una gran variedad de cuadros colgados en las paredes son piezas originales traídas de Rusia.

Las máquinas de coser que también se exhiben demuestran que el ama de casa era la encargada de confeccionar todo lo que iban a necesitar: cortinas, manteles, sábanas, además de bordar y encargarse de la ropa de la familia. Almidonar las prendas era menester común y el jabón era también de fabricación casera, usando para ello grasa y soda cáustica. Cada objeto en el lugar tiene una historia para contar.

Con los años, la casa cambió de dueño y se convirtió en un hotel, funcionando así muchos años, hasta construirse otro hospedaje en el mismo predio, el hoy conocido como Hotel Florida. Desde entonces la casa pasó a ser museo.

Este verdadero centro cultural en el corazón del Chaco se puede visitar con agendamiento al (0985) 820-746, Oficina de Turismo de Filadelfia.

/más info/ https://www.fernheim.com.py/es/turismo

natalia.ortiz@abc.com.py

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