Clavijo: castillo y batalla en fascinantes leyendas

Castillo de Clavijo, en La Rioja, España, cuya construcción se inició en los siglos IX y X.
Castillo de Clavijo, en La Rioja, España, cuya construcción se inició en los siglos IX y X.

Clavijo, municipio de La Rioja, España, situada en montes que bajan de la cordillera Ibérica, tiene una población que no suele alcanzar 300 habitantes. En algunas épocas disminuye a menos de 100. Pero desborda en leyendas, con su castillo y su batalla en la que el mismísimo Santiago Apóstol apareció para liderar una victoria imposible. Historias que cautivan sin que importe mucho la verdad.

El poblado de Clavijo, distante unos 15 kilómetros de la ciudad de Logroño, capital riojana, debe su fama a su castillo, cuyos orígenes se difuminan en las marañas del tiempo, y a su batalla del año 844 en que los cristianos vencieron a los moros. La victoria parecía imposible hasta que —fulgurante— apareció el Apóstol Santiago en su blanca montura para labrar la leyenda que desafía al rigor historiográfico.

Verdad o fantasía de un tiempo propicio para la fabulación, todo lo asombroso que se cuenta parece revivir ante los ojos del viajero al observar esos vastos valles y escarpados montes donde caballeros cristianos blandían su espada para batir al sarraceno y abrir camino hacia la intensa construcción de España.

Cuadro de grandes dimensiones que relata en imágenes la batalla de Clavijo con la aparición de Santiago Apóstol. Se halla en la ermita de Santiago en la coronación de una monumental roca.
Cuadro de grandes dimensiones que relata en imágenes la batalla de Clavijo con la aparición de Santiago Apóstol. Se halla en la ermita de Santiago en la coronación de una monumental roca.

Sin fecha de fundación exacta y con una primera mención documentada del nombre que data del año 960, Clavijo habría nacido cuando en el lugar se asentaron pobladores venidos de otra localidad más antigua, San Clemente, que huían de las incursiones musulmanas.

La península Ibérica había sido invadida por los árabes en abril del año 711. Los mismos dominarían gran parte del territorio ibérico durante 800 años.

El castillo de Clavijo

Frente a la diminuta plaza central del pueblo de Clavijo hay un cartel con letras blancas sobre fondo verde que reza: CASTILLO DE CLAVIJO Monumento de origen musulmán de los siglos IX y X.

Tal monumento histórico se halla a poca distancia de ahí. Parte del camino se hace en automóvil, y el tramo final, a pie, subiendo de manera trabajosa las rocas escarpadas hasta encontrar unas gradas de madera de construcción reciente mediante las cuales se llega a la cúspide.

La cruz de Santiago, en la cúspide de una torre del castillo de Clavijo.
La cruz de Santiago, en la cúspide de una torre del castillo de Clavijo.

El torreón principal habría sido obra de los musulmanes y dataría del siglo IX. En tanto, las murallas habrían sido construidas a inicios del siglo X. El castillo, conocido como Haram Al Hins, ha sido restaurado en buena parte. Pero varios de los torreones se han perdido.

Dicho castillo no estaba destinado a contar con una población permanente. Era más bien un lugar de observación defensiva de los inmensos valles y cerros que lo rodean. Cuenta con unas pocas instalaciones: aljibe para la recogida de las aguas de lluvia; almacén de armas o reserva de víveres; algún tipo de alojamiento elemental en los torreones y en la Torre del Homenaje. En la coronación de lo que sería el puesto principal de vigía se halla aún la cruz de Santiago.

Pequeña escultura de Santiago Apóstol pasándole encima a un moro. Es otro de los tesoros de la ermita de Santiago, en Clavijo.
Pequeña escultura de Santiago Apóstol pasándole encima a un moro. Es otro de los tesoros de la ermita de Santiago, en Clavijo.

La fascinación que despierta ese reducto imponente se potencia con la leyenda de la batalla de Clavijo, librada —supuestamente— en sus cercanías, en el denominado Campo de La Matanza, en el año 844.

La batalla de Clavijo

Había una vez un rey llamado Ramiro I de Asturias que se negó a seguir entregando el terrible tributo de 100 doncellas vírgenes cada año al musulmán Abderramán, emir de Córdoba. Esta negativa provocó la batalla de Clavijo, en el Campo de La Matanza, a la que se da como fecha el 23 de mayo del año 844.

El ejército cristiano de Ramiro I tenía una notable inferioridad en hombres respecto a la fuerza musulmana. La noche antes de la batalla, el rey tuvo en sueño la visita de Santiago Apóstol, quien le prometió que vendría en su ayuda. El sueño les fue comunicado a los combatientes cristianos, quienes redoblaron su valor.

Ermita de Santiago, en los montes de Clavijo.
Ermita de Santiago, en los montes de Clavijo.

Y narra la leyenda que, en el fragor de la batalla, cuando los musulmanes hacían pesar su superioridad numérica, apareció resplandeciente un capitán vestido de blanco, cabalgando en un caballo también blanco y blandiendo una espada de plata. Su aparición fulgurante hizo vibrar de coraje a los cristianos y sembró el terror en filas enemigas.

Esta leyenda consolidó la figura de Santiago como patrono de España y la batalla se constituyó en un elemento significativo en la identidad nacional española.

Pese a que tal batalla no figura en las crónicas de historiadores de rigor afinado, su relato se fijó en la tradición histórica de España. La falta de referencias concretas de tal batalla en las crónicas de época ha llevado a los historiadores contemporáneos a cuestionar la veracidad del hecho. Sin embargo, la Batalla de Clavijo ya es parte de la narrativa popular de la reconquista y se constituyó en factor indeleble en la formación de la identidad peninsular.

La pequeña plaza de Clavijo, donde los árboles comienzan a mostrar colores de primavera tras un duro invierno.
La pequeña plaza de Clavijo, donde los árboles comienzan a mostrar colores de primavera tras un duro invierno.

Las primeras referencias a la batalla de Clavijo aparecen en la historia de la reconquista escrita en el siglo XIII (alrededor de 1243) por Rodrigo Jiménez de Rada, arzobispo de Toledo, quien puso énfasis en la aparición de Santiago Apóstol para guiar a los cristianos al triunfo final.

Con tal aporte místico y mítico de quien a partir de ahí fue conocido como Santiago Matamoros, la batalla fue ganada por las tropas del rey Ramiro I, quien hizo los votos de Santiago. Los peninsulares se comprometieron a peregrinar a Santiago de Compostela y llevar ofrendas al Apóstol, una forma de impuesto disfrazado para la iglesia.

El autor de la nota, Bernardo Neri Farina, frente al castillo de Clavijo.
El autor de la nota, Bernardo Neri Farina, frente al castillo de Clavijo.

Pero más allá de esto, la batalla de Clavijo, historia o leyenda, fue utilizada para unificar a los diversos reinos de la península en la resistencia a los musulmanes.

Y todo concluye con esta sentencia inapelable:

“Recuerda, caminante, que este Campo de La Matanza, que desde aquí se divisa, fue el mudo testigo que vio, en el fragor del combate entre Ramiro I y Abderramán II —año 844—, la aparición del Apóstol Santiago, capitán en blanco corcel, vendaval de la morisma. ¡Santiago y cierra España!

Santiago se convirtió en patrono y la batalla devino en símbolo inalterable del cristianismo en la península Ibérica y de la larga marcha hacia la unidad de España.