Apicultura y su preparación para la primavera

La apicultura requiere un acompañamiento constante a fin de garantizar una eficiente producción de miel, principalmente. Mediante una suplementación adecuada a la reina en el periodo invernal, en caso de necesidad, será posible empezar la primavera con un colmenar fuerte, que otorgue hasta dos cosechas en diciembre.

Los trabajos de previsión en apicultura, son claves para la buena invernada de las abejas.
Los trabajos de previsión en apicultura, son claves para la buena invernada de las abejas. ABC Rural

El invierno es el periodo crítico en cuanto a vegetación ya que las abejas, ante una menor disponibilidad de flores, recogen menos polen y néctar: alimento indispensable para la reina, obreras y crías. Hay que recordar que del néctar obtienen la miel. Por su parte, los granos microscópicos de polen producidos por las plantes, nutren a la población de abejas y preparan fisiológicamente a la reina para la postura de huevos. De acuerdo al doctor Carlos Gómez, especialista en apicultura, el operario puede ofrecer una suplementación alternativa a los insectos, con la aplicación de un jarabe de azúcar. “Se le da diferentes concentraciones para alimentar a la abeja reina y esta pueda continuar ovopositando”, refirió Gómez.

SUPLEMENTACIÓN CON JARABE DE AZÚCAR

El jarabe se prepara en una relación 1:1; es decir, 1 kg de azúcar en 1 litro de agua. Es diluido e introducido dentro de la colmena mediante alimentadores especiales. La suplementación es el principal trabajo de invierno, con el objetivo de contar con colmenares fuertes y en producción para setiembre. La concentración de azúcar puede reducirse a partir de este mes, en términos de ¾ y ½ kilogramos de azúcar por cada litro de agua. En la etapa de otoño-invierno, el apicultor colocará 8 a 10 kg de azúcar en total, lo que representa 1 kg cada 15 días, para mantener el plantel de abejas.

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“Si uno no alimenta la colmena queda en un letargo; entonces, la hembra entra a poner huevos recién en setiembre cuando tenga polen disponible. Con la suplementación de colmenas para producción de miel en invierno, el productor gana dos cosechas”, explicó el profesional. Con la aplicación de esta estrategia, es posible lograr hasta cuatro cosechas al año; mientras que sin ella, normalmente, se alcanzan solo dos.

DESVENTAJAS AL NO SUPLEMENTAR

Si no hay reserva de alimento para la reina, no hay postura; por ende, la población de insectos es baja. Suele presentarse hambre y abandono de la colmena.

OTROS TRABAJOS

El apicultor deberá monitorear los colmenares periódicamente, cada 8 a 15 días, a fin de observar en qué condiciones se encuentra el crecimiento poblacional; examinar la cámara de cría y evitar el ataque de insectos dañinos (hormigas, cucarachas, termitas). “Si la colmena está fuerte, se deja la suplementación. Se hace una evaluación y se prepara para la colocación del alza de miel”, agregó el profesional. El alza melaria es el cajón donde los insectos colectan el néctar para transformarlo en miel. La caja o colmenar consta de dos pisos: una es la cámara de cría, donde está la reina y la otra, el alza de miel. Ambas pueden estar separadas por una “rejilla excluidora de reina”, precisamente para que la reina permanezca en la cámara de cría. Aparte, en esta época se hace una rotación de cuadros y colocación de cera estampada nueva. Los cuadros muy viejos tienen un olor que ahuyenta a las hembras. En cuanto a cuadros con hojas de cera nueva, lo recomendable es cambiar 5 % cada año.

LONGEVIDAD DE LAS REINAS

Una reina es productiva cuatro a cinco años, aunque puede ser reemplazada ya a los dos años. Cabe destacar que, en colmenares sanos, cada 8 y 15 días nacen nuevas reinas, las cuales deberán ser eliminadas para evitar el fenómeno de enjambrazón, consistente en la división poblacional de las abejas en busca de un nuevo colmenar. “Si no se da la eliminación natural, el apicultor debe eliminar las celdas reales”, enfatizó Gómez; siempre y cuando la colmena cuente con una reina joven.

La reina naciente, hace el vuelo nupcial para ser fecundada por los zánganos y vuelve a la colmena. Después de varios días, comienza con la postura y permanece en al apiario hasta culminar su ciclo.

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