Animales silvestres

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La vida de la mayoría de los animales silvestres se encuentra cada día más amenazada ante la indiferencia y codicia del hombre, que exterioriza poco interés en preservar la mayoría de las especies de la fauna silvestre, hoy en riesgo y muchas en vías de extinción. (Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker)*

HÁBITAT

El hábitat de una especie silvestre es el área que posibilita que viva y pueda reproducirse, perpetuando su especie. A raíz de las acciones humanas, estos territorios han disminuido o desaparecido. Ejemplos son las deforestaciones para usos agrícola y pecuario, y las que se realizan en las reservas protegidas; los incendios forestales y quema de campos; las construcciones y habilitación de centros urbanos.

CADENAS ALIMENTARIAS

Las poblaciones de animales silvestres se interrelacionan con los demás seres vivos. Estas interrelaciones se denominan cadenas tróficas o alimentarias, que permiten que, en un ecosistema, una o más especies se alimenten de otras. Estas interacciones entre animales y también plantas afectan a las especies directamente y pueden poner en riesgo a toda una comunidad biológica en particular. Un ejemplo es la labor polinizadora de las abejas nativas y melíferas, gracias a la cual ciertas plantas no desaparecen.

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CACERÍA Y VENTA

Es sabido que la caza ilegal y la venta de estos animales y de sus partes son un negocio y un deporte que tiene sus adeptos y que deja sus ganancias, aun cuando la legislación lo prohíbe; y en cambio defiende a estas especies. La lista incluye monos, jaguares, loros, papagayos, aves; reptiles, carpinchos, venados, animales acuáticos y otros. A más de la insensibilidad y crueldad hacia estos animales por parte del hombre, hay que mencionar el deterioro y desequilibrio que se produce en los ecosistemas, a lo que se suma la pérdida de biodiversidad. Hoy el comercio de la fauna silvestre, en adición al de la flora, es uno de los negocios más rentables, y ocupa en el mundo el tercer lugar, después del de armas y las drogas.

CONSECUENCIAS

¿Por qué las leyes protegen la vida silvestre? Por el valor científico que estas especies tienen en los estudios de población, al tratarse de seres vivos que influyen en el equilibrio natural del medio y, al final, en el aprovechamiento más sostenible de los recursos naturales agua, suelo, árboles. Si un animal silvestre desaparece de su hábitat por la acción del hombre, ello provoca un desequilibrio que afectará a otros animales, al ambiente y al ser humano. Y aquí viene lo que se señalaba de cadenas alimentarias en las que todas las especies de fauna y flora silvestre dependen unas de otras.

Según la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), durante la década del 80 la población de elefantes africanos se redujo de 1,3 millones a poco más de 600.000. Las organizaciones TRAFFIC y WWF afirman que cada año se negocia ilegalmente con primates, aves, pieles de reptil y de mamíferos; orquídeas, cactus y peces exóticos. Su destino abarca EE. UU, Europa, Japón y parte del sudeste asiático. Y los usos comprenden peletería de lujo (una piel de pantera siberiana alcanza los 100.000 dólares en el mercado negro); ornamentos, productos afrodisíacos; animales de compañía o plantas para jardines. A causa de este comercio ilegal, unas 700 especies se encuentran casi en extinción; mientras que otras 2300 especies animales y 24.000 vegetales están amenazadas.

Fuente: http://www.pla.net.py/enlaces/cnelm/980617/depredac.htm

EN PARAGUAY

En numerosas ocasiones, la prensa escrita se ha hecho eco del daño y muerte provocados a los animales silvestres, a veces tan solo por placer, por burla hacia los mismos. Y esto pese a que existe un marco legal nacional que establece claros principios de defensa de la vida silvestre. Solo por citar, tenemos:

la Ley N.° 583/73 (CITES). Ley N.º 96/92 “De la vida silvestre”. Ley N.° 253/93 Convenio sobre diversidad biológica. Ley N.° 1314/98 Conservación de especies migratorias. Ley N.° 1508/99 Enmienda de Gabarone-CITES.

CONCLUSIÓN

El panorama mundial y local en relación con la preservación de la fauna silvestre se muestra poco auspicioso para estas especies. La falta de un marcado interés hacia su cuidado, la indiferencia del hombre, que antes que seres con derecho a la vida los ve como fuente segura de ingresos y diversión; sumado a la debilidad en el control y cuidado por parte de las instituciones responsables, como la SEAM, las ONG y municipalidades, que por función deberían cuidarlos, haciendo cumplir las leyes, plantean un escenario que ni siquiera es tenido en cuenta. Por el contrario, existen iniciativas como en Costa Rica, Centroamérica, donde a pedido de la población, se llevó a cabo una reforma de la ley de vida silvestre y se acaba de prohibir la cacería deportiva.

(*) Especialista en Comunicación Rural