Bioseguridad en granja porcina - Vanderley Zappani (*)

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La granja San Bernardo, ubicada en el distrito de Naranjal, departamento de Alto Paraná, tuvo un importante crecimiento en el rubro porcino, pasando de los dos galpones en el pasado, a los 13 actualmente. En este espacio, los operarios trabajan con 16.000 animales. Tal cantidad de ejemplares implica la adopción de medidas de bioseguridad, con el objetivo de evitar el ingreso de enfermedades a la granja, que podrían afectar la producción.

En la cría de cerdos es indispensable considerar el tema de la bioseguridad, a fin de evitar inconvenientes como la mortandad de ejemplares por el ingreso de enfermedades.

En este sentido, las granjas deben establecer “reglas” claras para los operarios que trabajen en el manejo de los porcinos y para personas extrañas que quisieren ingresar a las mismas.

MEDIDAS A CONSIDERAR

Antes de ingresar a la granja, el operario deberá, obligatoriamente, darse un baño y cambiar su atuendo por un equipamiento de protección individual que, básicamente, es ropa desinfectada y limpia. “Nada que venga de afuera puede ingresar (ropas, calzados, entre otros), debido a que puede estar contaminado”. A la puerta de cada sector, se cuenta con pediluvios (con cal) como medida sanitaria. En el caso de que las personas hayan ingresado a otro establecimiento porcino, pasarán por un vacío sanitario, que implica no entrar junto a los ejemplares por un periodo de 72 horas. De esta manera, se garantiza que ninguna bacteria o enfermedad ingrese adonde se encuentran los animales.

Cada persona que entra y sale de la granja debe darse un baño de desinfección y utilizar el atuendo indicado. Esta rutina se repite todos los días. El equipo de protección individual se desinfecta diariamente en la lavandería del establecimiento. Es indispensable minimizar al máximo la posibilidad de contaminación.

INFRAESTRUCTURA

La granja posee una cerca perimetral, compuesta por árboles, lo cual evita el ingreso de vectores. Asimismo, los vehículos pasan por duchas de desinfección, ubicadas en puntos estratégicos del local. Otro control es el de ratas y moscas, debido a que roedores como insectos pueden constituirse en vectores de contaminación. En cada caso, se utilizan productos específicos con dosis adecuadas para eliminar la presencia de dichas amenazas.

LIMPIEZA

Una vez cumplido el ciclo productivo de los cerdos (salida de los ejemplares), el establecimiento recibirá una desinfección general de los espacios donde estuvieron los animales y los materiales utilizados (camas, comederos y otros). De esta manera, se reduce el potencial de vida bacteriana y se posibilita una excelente producción para el siguiente lote que ingresará.

(*) Especialista en producción porcina