Hoy en día, las labores científicas y experimentales en relación al mbokaja se enfocan en la selección de las semillas de las mejores plantas madres. Esto representa una primera etapa, aunque en el futuro deberán incorporarse otros criterios, como contenido de aceite, interesante para la industria y el productor, además de conseguir una mejor producción por planta.
UNIFORMIDAD
Mediante plantines seleccionados es posible garantizar la uniformidad de las plantas. El gran problema suele ser, precisamente, la diferencia en el desarrollo de materiales de la misma edad.
Al tener un material en macetas, en condiciones sanitarias perfectas y buen desarrollo radicular se asegura la productividad en el campo y el crecimiento uniforme. De esta manera, al llegar a la etapa productiva, el conjunto de plantas producirá de forma igualitaria. Este es el primer objetivo logrado en la producción del mbokaja.
RENDIMIENTO
Al seleccionar lo mejor del material disponible, el rendimiento será de mediano para arriba. Asimismo, el énfasis no se centrará únicamente en la selección, sino también en los cuidados culturales; es decir, la fertilización y el manejo de plagas, entre otros. El acompañamiento del cultivo es esencial para que este exprese todo su potencial genético. En este sentido, existen métodos de cosecha económicos y eficientes para el productor, lo cual constituyen una herramienta útil a su alcance. Incluso, hay equipos mecanizados para los agricultores o industriales que dediquen más parcelas al rubro. Teniendo en cuenta los aspectos mencionados, es factible la fructificación al quinto año de haberse implantado el cultivo.
MANEJOS CULTURALES
En la implantación (primera etapa) se busca el crecimiento más rápido durante el primer año. Esto se logra con una fertilización orgánica y química de base en el pie de la maceta. En los primeros años de desarrollo, prácticamente no hay problemas de plagas, aunque deberá atenderse la limpieza. En la etapa productiva se presentan algunas, pero los manejos sanitarios son relativamente sencillos; lo importante es mantener la fertilidad del suelo, además de una densidad adecuada de plantas.
PLAGAS
Hay dos principales plagas que afectan al mbokaja. Una muy conocida llamada “mbokaja raso” o gusano de las hojas. Su manejo es fácil y la ventaja para el productor es que no aparece frecuentemente. Sin embargo, es pertinente realizar el monitoreo de las plantas.
La otra es el “picudo de la palma” que come el interior de los troncos. Esta plaga fue identificada en el país hace dos años y puede ser minimizada mediante control biológico, con insectos que la atrapan, la eliminan y disminuyen su incidencia.
ENFERMEDADES
Actualmente, en el departamento de Itapúa se llevan a cabo investigaciones para identificar enfermedades de hojas y se trabaja en el desarrollo de una especie de vacuna de amplio espectro, totalmente biológica, que se aplicaría una vez al año a las plantas para el control de posibles enfermedades.
Únicamente mediante el cultivo racional y el manejo cultural adecuado podrá sacarse el rendimiento óptimo de cada planta de mbokaja. Muchas personas aún no ven la necesidad de plantar esta variedad, porque piensan que crece sola. A pesar de ello, existe interés en producir Acrocomia para uso industrial, tanto en la región oriental como en el Chaco.
OPORTUNIDAD
El cultivo de coco puede resultar beneficioso para el pequeño y mediano productor. En tal sentido, se estudian alternativas mecanizadas. La oportunidad radica en que no existe un cultivo más fácil de producir que el coco y, a pesar de las plagas y enfermedades, posee un manejo sanitario sencillo, ya que su manejo agronómico está al alcance del productor. Además, con la aplicación de ciertas innovaciones en la cosecha, es posible incluso, aumentar la renta. El productor también puede aprovechar los espacios disponibles entre plantas para asociar con otros rubros. La introducción de nuevas tecnologías repercutirá en un mayor atractivo para los agricultores.
(*) Investigador y especialista en cultivo de mbokaja
