La otrora masa forestal; la vegetación abundante; la rica flora y fauna que habitaban este tradicional lugar de recreación y turismo; las aguas del lago y la de consumo, sufren hoy las consecuencias de la imprevisión e improvisación de sus autoridades; de las gubernamentales y de la propia población. El lago Ypacaraí, se caracteriza por una rica diversidad de vertientes o declives por donde corre el agua que llega y sale, de acuerdo a las condiciones climáticas y nivel de estos recursos hídricos.
RELATO DE UN FINAL ANUNCIADO
Hay que recordar que desde sus orígenes, San Bernardino desarrolló una dedicación; un culto y respeto por los prodigiosos recursos naturales de su jurisdicción y entorno. Pero con el correr del tiempo y hoy en particular, aquel culto a la preservación de su entorno y recursos naturales, se transformó en agresiones, depredación, usurpaciones desenfrenadas sin control alguno; sin cumplimiento a las leyes vigentes. Se han dejado de cuidar; de respetar las riberas, bosques, nacientes, humedales (recientemente afectados por un voraz incendio provocado); y ni tan siquiera el mismo lago, que sufre de una contaminación sin precedentes. Hoy vivimos inmersos en lo material; en lo fácil; en un medio que desprecia la belleza natural de un lugar tan tradicional y reconocido en el exterior como lo es San Bernardino y el lago Ypacaraí.
EL FUTURO
De nada sirvieron los numerosos estudios sobre el lago realizados por expertos locales y cooperaciones internacionales desde hace décadas; las advertencias y llamados a la atención de su frágil estado y equilibrio. Y hoy tanto el lago como la ciudad, debido a su delicada y vulnerable estructura natural, se ven sobrepasados por la creciente densidad poblacional; la acentuada falta de alcantarillado sanitario; y la creciente contaminación del ambiente. Con estos problemas, la situación se volverá irreversible, razón por la cual hago un llamado a la atención a los miembros del Consejo de Aguas dela Cuencadel Lago; a las autoridades locales y gubernamentales; y a la población, para que asuman el firme compromiso de frenar el avanzado deterioro ambiental y pérdida de vida silvestre animal y vegetal que hasta hoy día se produce, sin reparo alguno.
(*) Técnico, poblador de San Bernardino
