Entre los productos presentados en la 21.° edición de Agrodinámica, los fertilizantes foliares a base de melaza de caña de azúcar fueron algunos de los más apreciados, debido a que cuentan con origen orgánico y, sobre todo, pueden mezclarse sin problemas con los demás defensivos agrícolas utilizados durante cada ciclo de desarrollo de la planta.
Los productos son básicamente abonos foliares, aunque la primera línea sería para el tratamiento de semilla antes de la siembra, que favorece la nodulación y al sistema radicular de cultivos de soja, canola, trigo, maíz, entre otros.
Una segunda línea, balanceada con macro y micronutrientes, otorga valor agregado mediante la regulación del ph. El tercer fertilizante está direccionado a la etapa reproductiva, específicamente la floración; su uso ayuda a mejorar la calidad de los granos y la calidad de los frutos.
ELEMENTOS QUE APORTAN
Los fertilizantes con base en melaza, expuestos en la muestra, aportan calcio, boro, nitrógeno y potasio, además posee un coadyuvante humectante que facilita la mezcla con los fungicidas, por ejemplo, a fin de mejorar el mojado en las aplicaciones.
Cabe destacar que con las primeras fertilizaciones es posible adicionar componentes específicos para los ciclos de desarrollo del cultivo. Dichos elementos evitan los abortos en las plantas, fortalecen los tejidos, por ende, mejora la formación de granos y aumenta la productividad de las cosechas.
MANEJO
El productor debe empezar con el curasemilla y, posteriormente, se procederá a la primera aplicación en la planta. Mediante el uso es posible disminuir los golpes del glifosato, uno de los defensivos químicos más utilizados en soja. Con ello no aparecerán manchas amarillas en el follaje.
Finalmente, el producto final favorecerá la formación de flores y potenciará la etapa reproductiva del cultivo. Adiciona potasio y fósforo.
En total, se efectúan tres aplicaciones durante todo el ciclo de la planta.
TRABAJOS EN LA HUERTA
El fertilizante foliar, además de los cultivos extensivos, puede utilizarse en la horticultura, sea en cultivos de hoja o frutos, por ejemplo, tomate, lechuga y otros. Mediante la utilización de dosis bajas, los agricultores logran una mejor estructura de la planta.
Los beneficios de los fertilizantes foliares son varios, además del bajo costo de producción.
En plantas de tomate permite mejor estructura de planta y precocidad, lo cual significa una mayor rapidez en el cargado de frutos y desarrollo de follaje. En estas épocas de lluvia favorece a un mayor verdor de la planta.
La aplicación puede realizarse a los 10 o 12 días, luego se repite. En la floración, la adición de calcio y boro resulta positiva. Al igual que en cultivos extensivos, las aplicaciones son tres.
DOSIS
En una mochila de 20 l, se utiliza 40 cc del producto y el rendimiento por aplicación es de G. 4000. Es un balanceado orgánico muy económico.
YERBA MATE
Mediante experiencias en yerba mate permite más fortaleza de los plantines en vivero, para llevar a campo. La respuesta del cultivo es muy buena. Aporta nutrientes, por lo que la planta estará más preparada. Además, otorga sanidad.
Otra de las ventajas del fertilizante es no alterar las prácticas culturales comunes en los cultivos, incluso, puede mezclarse con fungicidas, insecticidas y otros.
(*) Especialistas en producción agrícola
