El alimento de una vaca consiste básicamente en una fuente fibrosa más concentrado, por lo que será fundamental mantener la relación óptima entre el material forrajero y el alimento concentrado. De esto dependerá la calidad de la leche. Asimismo, se deberán tener en cuenta las reglas básicas para la alimentación del ganado de leche, entre ellas: empezar con pastos de alta calidad, maximizar el consumo de pastos, escoger concentrados bajos en porcentaje de fibra y de mínimo costo por unidad de energía, ajustar la proteína del concentrado de acuerdo al tipo de forraje, cantidad ofrecida y nivel de leche producido, proporcionar un suplemento de los minerales esenciales y proveer agua en abundancia, preparar nutricionalmente a la vaca antes del parto para un alto rendimiento en la próxima campaña; mantener registros de producción completos y al día, alimentar para estimular una mayor producción; reconocer que cada vaca es un individuo con sus propios requerimientos.
SISTEMAS DE PRODUCCIÓN EN PARAGUAY
En nuestro país existen tres sistemas de producción: el extensivo, el intensivo y el mixto.
Extensivo. Aquí se encuentran los pequeños productores, donde la leche producida es consumida por la familia. Se refiere a granjas con dos o más rubros, en el que la producción lechera es uno de ellos. La finalidad es primeramente el consumo y el excedente, se comercializa. Generalmente, las explotaciones extensivas poseen bajo nivel de tecnificación y el mejoramiento genético es relativo. La producción diaria de leche es a base de pasturas, tanto naturales como implantadas. Existe una mínima suplementación concentrada a lo largo del año y durante el invierno, las vacas reciben pastos de corte picado como ser: pasto elefante y caña de azúcar. En este sistema, las vacas son mestizas y las instalaciones rústicas.
Intensivo. Incluye a tambos comerciales, en el que el negocio principal es la producción y comercialización de leche. Incluye un plan de mejoramiento genético con toros probados y un programa de cruzamiento dirigido, con vacas lecheras especializadas. Operan con grados variables de intensidad. Estos tambos tienen niveles variables de tecnificación con raciones estandarizadas a lo largo de todo el año, a base de silaje de sorgo y maíz de alta calidad, sumando las altas proporciones de concentrados. En este sistema se tiene un alto porcentaje de producción individual. Las vacas pueden estar estabuladas o semiestabuladas. Reciben sus raciones fibrosas y de concentrado en comederos y poseen áreas destinadas al descanso. La producción se lleva adelante en pequeñas o medianas extensiones de tierra.
DEBILIDADES EN PEQUEÑAS EXPLOTACIONES
Alrededor del 40 % de la leche producida en Paraguay no puede ser procesada por falta de controles fitosanitarios y aproximadamente el 75 % de los pequeños y medianos productores no forman parte de una cadena de valor, por lo que venden su leche a compradores ocasionales. Esto tiene directa relación con el bajo nivel tecnológico en el manejo de las fincas.
Los problemas comunes son: el atraso en el desarrollo del ternero durante el periodo de cría y recría, por problemas de alimentación; la falta la utilización de registros en todas las etapas del animal y los cuidados de las vacas antes, durante y después del parto. En el caso de los pequeños productores hay poco uso de la inseminación artificial y existe una carencia de mano de obra calificada. Consiguientemente, se presentan inconvenientes con la higiene, deficiencia en el ordeñe (antes durante y después) y mal manejo de la leche.
OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR LÁCTEO
El consumo anual per cápita de leche industrializada es de 80 litros, pero la FAO recomienda entre 160 a180 litros por año, por lo que es necesario producir más. La producción cubre el 80 % de la demanda interna y se exporta alrededor del 1,5 %. En lo que refiere a la industria, se estima que existe una capacidad ociosa del 35 %. En tal sentido, los criadores de razas lecheras tienen grandes oportunidades para ubicar su materia prima. No obstante, será necesario llevar adelante todos los manejos necesarios, introducir tecnología y alimentos de calidad.
(*) Especialista en Nutrición Animal y Pasturas
