Harina de mandioca - Ing. Agr. Rubén Cañete (*)

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La harina de mandioca o mandi’o ku’i representa una alternativa válida para la alimentación de las familias rurales de todo el país, por su fácil elaboración y la accesibilidad a la materia prima. Asimismo, permite generar ingresos y mejorar la calidad de vida de los pequeños productores.

Hoy existe gran demanda de la harina de mandioca y sus derivados en el mercado nacional e internacional. Por eso, el Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN) tiene la misión de apoyar a la agricultura familiar y se ha trazado varios objetivos, entre ellos, desarrollar una producción eficiente de mandioca, teniendo en cuenta las buenas prácticas y la adquisición de tecnología de producción para la elaboración de productos con valor nutricional y bajo costo. Y esto, además de generar nuevas fuentes de ingresos para las familias y dar un mejor aprovechamiento de los recursos naturales del país mediante la trasformación y comercialización.

BENEFICIOS

En su mayoría, los pequeños productores están organizados en comités, con los que cuentan con predios y algunos bienes de producción. Por ende, con ellos se busca mejorar la calidad de vida de las familias, con productos derivados de la harina de mandioca desde el punto de vista nutricional, para paliar las diferencias que se pueden observar, generalmente, en el seno de las familias que se encuentran en condición de pobreza.

PRODUCCIÓN

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Cumplido el tiempo establecido para conseguir una buena calidad de la mandioca cultivada, que es de unos ocho meses, la raíz deberá extraerse un día antes del proceso de elaboración. Hay que separar la raíz de la rama, lavar los tubérculos para eliminar cuerpos extraños, pelar la mandioca y volver a lavar con agua limpia. Luego, se ralla en una máquina diseñada para obtener el popí. Este subproducto se distribuye sobre los bastidores y se pone a secar al sol por 3 a 4 h, aproximadamente, dependiendo de la intensidad del sol. Una vez seco, es factible moler el popí en la picadora de forraje con zaranda de 0,5 mm y envasar el producto en bolsas de papel.

RENDIMIENTO

Según las pruebas de elaboración realizadas, el rendimiento de la mandioca en cuanto a harina es de 40 %; es decir, que de 100 kg de materia prima, se obtiene 40 kg de harina. Los residuos obtenidos de la mandioca, como las hojas, la rama y la cáscara, podrán ser molidos y secados al sol para elaborar otro tipo de harinas, muy útiles para la alimentación de aves, cerdos, bovinos y peces. Cabe destacar que de una hectárea de mandioca es posible obtener 4 a 6 ton. de rama, con 1 a 2 ton. de cáscara. El aprovechamiento de estos excedentes abarataría considerablemente el costo de la nutrición de los animales de la finca.

Equipamiento necesario para elaborar harina de mandioca

1. Máquina ralladora de mandioca.

2. Molino o picadora.

3. Bolsas de plástico.

4. Pala, azada, machete y cuchillo.

5. Carretilla para el trasporte de los tubérculos.

6. Baldes para el lavado de los tubérculos.

7. Bastidores de 1 m x 1 m con capacidad para 5 kg de popí.

Observación: el bastidor debe ser de madera o metal y malla de media sombra o tela similar de material plástico. La harina de mandioca tiene una vida útil que ronda los 12 meses, siempre y cuando se mantenga bien conservado.

En el proceso de elaboración del producto se utilizarán guantes, delantal, tapaboca, gorro, teniendo en cuenta las buenas prácticas e inocuidad en el manejo de alimentos. El producto debe estar debidamente empaquetado, con un rótulo detallando la fecha de elaboración y número de finca del productor.

(*) Responsable del área de Agroindustria – INTN