Helicoverpa armiguera

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La Helicoverpa armigera (Hübner) es una plaga identificada en 1809 por el entomólogo alemán Jacob Hübner, y su presencia ha sido detectada en África, Asia, Oceanía y algunas partes de Europa. En Sudamérica fue identificada en febrero del 2013 por investigadores de la Empresa Brasilera de Investigación Agropecuaria (Embrapa), y recientemente detectada en el Paraguay y que puede causar enormes daños a cultivos de soja, maíz y algodón por solo citar algunos de los principales rubros que ataca. (Ing. Agr. M. Sc Ernesto Galliani)*

Hasta hace poco tiempo esta especie era considerada una plaga exótica en nuestro país. Se trata de una especie polífaga (puede afectar a varios cultivos) con alta movilidad, rápida, alta fecundidad y una diapausa facultativa, que le permiten sobrevivir en ambientes inestables y adaptarse a los cambios estacionales.

Las condiciones climáticas se consideran el factor clave que limitan la distribución de la Helicoverpa armígera. Si las condiciones climáticas son adecuadas en áreas fuera del área actual de distribución, migración natural o simplemente propagación dará lugar al establecimiento de la plaga. Durante todo el ciclo, prevalecen los hábitos nocturnos, donde muestran una mayor actividad.

DAÑOS QUE CAUSA

El impacto económico de la Helicoverpa es registrado en países como Australia, África, China y la India, especialmente en el cultivo de algodón. El gusano ataca la parte vegetativa y estructuras reproductivas de las plantas. Tiene gran capacidad de movilidad entre los frutos, por tanto, pequeñas poblaciones de este gusano pueden representar alto riesgo de destrucción.

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CICLO DE VIDA
El ciclo de vida depende de la temperatura, siendo en condiciones óptimas de unos 35 a 40 días/ciclo, lo que supone unas 3 a 4 generaciones por ciclo de cultivo. En forma adulta presenta forma de mariposa de unos 35 a 40 mm de ancho en las alas, con color amarillo en el primer par de alas, con una mancha oscura más o menos visible, y el segundo par de alas de color más claro con una gran banda oscura distal. Es una especie migratoria con gran capacidad para volar.

La hembra deposita los huevos de forma aislada cerca de los capullos, flores o frutos jóvenes y sobre las hojas. Es capaz de poner de 1000 a 1500 huevos por ciclo. Los huevos son blancos y se tornan castaños durante la maduración.

La oruga o gusano tiene entre 5 a 6 etapas de desarrollo. Su coloración en general es muy variable, reconocible por una banda dorsal verde oscura y otras bandas más claras, con cerdas negras dispersas por todo el cuerpo con su base redondeada oscura. Se alimentan principalmente de frutos, hojas, brotes y flores. La maduración se completa entre 3 a 20 días, dependiendo de las temperaturas. El tiempo de desarrollo de las fases inmaduras puede variar de 26,6 días cuando se desarrolla en maíz y 35,1 días en tomate.

Una vez completada la etapa de larva, la oruga crisálida en el suelo, en un capullo terroso a unos 5 cm de la superficie, y entra en diapausa (interrupción del desarrollo) inducida por días cortos (11 a 14 horas de luz por día), hasta la aparición de condiciones favorables.

RECOMENDACIÓN DEL SENAVE

El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) recomienda a los productores llevar adelante las siguientes acciones:

Realizar actividades de monitoreo en forma semanal mediante: Uso de trampas para captura de adultos, paños de batida para colecta de larvas medianas y grandes, inspección visual de plantas para detección de huevos y larvas pequeñas

Control biológico y /o químico considerando el nivel de acción (NA) de la plaga

Para la fase vegetativa:

A) Control con entomopatógenos (virus y bacterias) o insecticidas conocidos como “reguladores de crecimiento”. Nivel de acción (NA): 4 larvas pequeñas por metro o 30 % de defoliación de la planta.

B) Control químico: con insecticidas de efecto rápido o de choque. Nivel de acción (NA): 4 larvas por metro o 30 % de defoliación de la planta

Para la fase reproductiva: Control con entomopatógenos (virus y bacterias) o insecticidas conocidos como “reguladores de crecimiento”. Nivel de acción (NA): 2 larvas pequeñas por metro o 15 % de defoliación de la planta.

Control químico: con insecticidas de efecto rápido o de choque. Nivel de acción (NA): 2 larvas pequeñas por metro o 15 % de defoliación de la planta.

- Rotación de productos químicos y registrados en el Senave.

- Liberación de Agentes de Control Biológico (Trichogramma).

- Realizar rotaciones de cultivos.

- Adopción de un 20 % para áreas de refugio.

- Destrucción de restos de cultivos.

- Dejar al suelo sin cultivo con periodos libres de hospedantes alternativos.

(*) Director del Dpto. de Protección Vegetal del Senave