El orégano es cultivado principalmente en la zona central de nuestro país. Puede ser cultivado en casi todos los tipos de suelo, aunque prefiere aquellos francos o lugares áridos, pero con riego. Requiere buen aporte de materia orgánica. He visitado una finca en Salta, Argentina, donde se cultivaban unas 10 ha de esta planta y utilizaban riego artificial para las épocas de carencia de agua. En ese establecimiento, cerraban el ciclo de cosecha, secado y embalado en sobres de 50 g. El orégano puede ser producido con nombre propio o entregar a los distribuidores con marcas reconocidas.
La planta crece en forma espontánea en los lugares de clima templado y subtropical. Resiste bien las heladas. La reproducción por medio de semillas se puede realizar durante la primavera o antes, para favorecer la germinación, ya que requiere mucha luminosidad y una temperatura de unos 20º C.
Es recomendable sembrarlo en almácigos o en placas de cultivo. Para una ha se necesitan unos 100 g de semilla. La germinación generalmente es buena; nacen más del 90 % de las plantitas en unos 25 días. El repicado se realiza unos 70 días después de la siembra.
Debemos recordar lo que sugiere siempre el Ing. Miguel Alonzo, que después de la siembra, siempre hay que regar para favorecer la germinación y evitar que queden "sacos de aire" entre la semilla y el suelo.
El pequeño productor también puede hacer la multiplicación de plantas por división de matas, preferentemente entre los meses de febrero a mayo, dependiendo de las condiciones climáticas y los adelantos del frío. Este método favorece la vegetación rápida y abundante el primer año de producción y tiene la ventaja de que permite obtener un material de iguales características del que procede, por lo que no se corre el riesgo de la variedad de la semilla.
En el lugar definitivo, las plantitas se colocan en tablones de no más de un metro de ancho para permitir y facilitar la limpieza del mismo de ambos lados. La distancia entre plantas puede ser de 30 cm. Algunos recomiendan menos, pero esto perjudica el manejo durante el período de cosecha. Cuando se realiza la limpieza de los tablones, se debe tener especial cuidado de no dañar las raíces.
Como el orégano es un cultivo que dura varios años, es recomendable hacer su renovación después de los ocho años. Es fundamental hacer un plan de fertilización anual. Además, hay que tener mucho cuidado con el uso de la bosta de vaca no tratada, ya que puede ensuciar el cultivo. Para evitar esto, se debe realizar una fermentación previa y luego recurrir al fertirriego con materiales que aporten nitrógeno, fósforo y potasio. Siempre es bueno consultar con los técnicos especializados para tener los mejores resultados y evitar gastos innecesarios. El cuidado mayor de esta práctica se debe tener al salir del invierno y en la última cosecha, para favorecer la recuperación de las plantas y prolongar el tiempo de producción.
Al cosechar, se debe tener cuidado de no dañar las plantas. El material debe ser llevado a un lugar seco y de poca luz. En Salta, he visto que el secado lo hacían en piezas especiales, como las que se usan para secar tabaco, donde circula aire caliente. Luego de secadas, todas las ramas son llevadas a una sencilla máquina vibradora que separa el palo de la hoja y luego a la pieza de embalaje. Para la industria química y farmacéutica se cosechan hojas y flores, para luego separarlas y procesarlas para la obtención del aceite, que tiene mucho valor. Una ha bien trabajada puede dar unos 3000 kg en las primeras cosechas, luego puede superar los 10.000 kg por ha. El redimiendo en hoja seca es de 15 %.
Uso del orégano. Es muy conocida su aplicación en la cocina como resaltador de sabores y condimento. Pero es también muy utilizado desde hace muchos años como tónico y digestivo. Se lo usa como calmante de dolores: un manojo de flores frescas y calentadas, aplicadas en la espalda y cuello, sobre todo en los casos de tortícolis.
Es posible que el orégano pueda tener un papel importante en la lucha contra las enfermedades gastrointestinales causadas por el norovirus. El responsable es el carvacrol, que no solo da a esta planta un especial su sabor y aroma característico, sino que además ha demostrado poseer propiedades antivíricas. Este descubrimiento ha sido realizado por un grupo de investigadores estadounidenses y publicado en la revista Journal of Applied Microbiology. Como té de hojas y flores, se usa para aliviar problemas digestivos después de las comidas. Para las enfermedades respiratorias se hierve unos 60 g de hojas y flores en un litro de agua y se toma caliente varias veces al día. Estas recetas hay que prepararlas siempre bajo control médico.
La producción de orégano es una alternativa válida para que pequeños productores puedan asociarse y establecer una pequeña industria del orégano, tanto para su comercialización en seco como para la obtención de la esencia, que tiene mucho valor en la industria. Es indicado para cooperativas y pequeños emprendimientos industriales. En los lugares de alta producción se dispone de secaderos artificiales y máquinas para la separación del tallo y de la hoja, facilitando la clasificación y posterior envasado.
"La educación es la base del desarrollo de las comunidades" (p.m.g.)
