La reforestación es una práctica destinada a repoblar zonas agrícolas, pecuarias o anteriormente forestales que en el pasado estaban cubiertas de bosques pero que fueron eliminados por causas naturales (incendios forestales) y/o por la acción del hombre (corte y venta de rollos, carbón, agricultura, ganadería). A nivel de las ciudades y centros poblados, reforestar consiste en plantar arbolitos y cuidarlos para que se desarrollen donde ya no existen o quedan pocos, ya sea en las plazas, paseos centrales, orillas de lagos, arroyos, ríos y otras áreas recreativas; frentes y fondos de las escuelas y colegios; casas y comercios de los distintos barrios y ciudades del país.
BENEFICIOS
La reforestación es una actividad que despierta la conciencia ambiental de los estudiantes y personas que se involucran en esta actividad. La labor que desarrolla la organización A todo pulmón, Paraguay respira es un muy buen ejemplo de ello. Con la plantación y cuidado de los árboles gracias a la reforestación se contribuye a un aprovechamiento sostenible y planificado de las maderas, leñas, carbón vegetal, miel, plantas aromáticas, frutos forestales, resinas, productos para las industrias del tinte, farmacia, curtido y otros. Se protegen los suelos agropecuarios de la erosión; aumenta la calidad de las aguas, del aire que se respira; se mejora el paisaje y las condiciones para la promoción del turismo rural, pues ayuda a la restauración paisajística de las zonas urbanas, plazas y áreas de recreación. Desde el punto de vista ecológico, los árboles plantados protegen la biodiversidad, son sumideros de dióxido de carbono, mitigan los efectos de las lluvias, brindan sombra y actúan como cortinas rompevientos. Algo importante es que en otros países la reforestación ha demostrado ser una interesante fuente de generación de empleos (empleos verdes) tanto directos como indirectos, sobre todo en zonas que no cuentan con opciones de trabajo y en donde el Estado está ausente. Por ejemplo, a través de la instalación de viveros forestales, los productores pueden contar con una fuente adicional de ingresos, además de motivar a las comunidades y habitantes hacia una actividad beneficiosa para el medio.
ESPECIES
Para la reforestación pueden utilizarse especies autóctonas (que es lo recomendable) o especies exóticas, generalmente de crecimiento más rápido pero más susceptibles al ataque por plagas y enfermedades. Una especie autóctona o nativa es aquella que se encuentra en forma natural en un ecosistema y que ayuda a mantener el equilibrio ecológico del mismo. Las exóticas son aquellas que se introducen en una determinada área, principalmente en el marco de proyectos de conservación de suelos o recuperación de áreas deforestadas, debido a que crecen más rápido que las nativas o tienen características más deseables en cuanto a su uso final y sus semillas se pueden adquirir con mayor facilidad. En ocasiones suelen competir con las especies nativas por los nutrientes y el hábitat.
¿CÓMO PLANTAR UN ARBOLITO?
Lo primero es cavar un hoyo de unos40 cmde ancho y largo por40 cmde profundidad. Estas medidas dependerán del tamaño de la plantera o maceta que contiene al plantar. Por eso, se recomienda plantar el arbolito cuando tenga una altura no mayor a los50 cm. En el fondo del hoyo, se puede colocar un poco de tierra mezclada con abono natural (estiércol de vaca o aves bien descompuesto, compost, cascarilla de arroz, abono de hojas u otro recomendado). Se retira la maceta de plástico u otro material, cuidando mantener el pan de tierra con las raíces. Se coloca con cuidado el arbolito con el pan de tierra y las raíces sin doblar, comprobando que quede en el hoyo, a la misma altura que tenía en la maceta o plantera. Se rellena con tierra alrededor del hoyo, presionando con suavidad hasta conseguir la debida nivelación y compactación con la superficie del suelo. A continuación, se riega con suficiente agua potable y limpia, repitiéndose los riegos de acuerdo a las condiciones climáticas. Conviene colocar un tutor próximo al arbolito a fin de protegerlo de los vientos y evitar que se incline. El tutor puede ser de tacuara, palo de escoba u otro similar con una altura de1,20 ma1,50 my que se fija o clava a unos15 a20 cmde profundidad y por el cual se sujeta con cinta o hilo de algodón y con cierta holgura el arbolito.
CONCLUSIÓN
Hoy más que nunca debe difundirse esta interesante práctica de la reforestación a nivel nacional y despertar a la vez la conciencia ambiental de la población. La intención no es deforestar y después volver a forestar, sino cuidar con esmero y dedicación los árboles que se tienen y plantar otros donde haga falta, cuidándolos como corresponde. Según el Fondo Mundial parala Naturaleza(WWF, por sus siglas en inglés) de las8.300.000 haque cubrían el suelo paraguayo dela Región Orientalen 1945, hoy apenas queda un millón. Con este modo de obrar, no estaremos en el camino de mantener y mucho menos de generar condiciones sostenibles para una vida digna en el futuro.
(*) Especialista en comunicación rural.
