Los requerimientos minerales varían de acuerdo a la categoría del animal, por eso es necesario la elaboración de sales minerales completas, lista para utilizarlas directamente y a voluntad. Las etapas donde más se utilizan son al final de la gestación, durante la lactación y en periodo de servicio.
En el caso de la producción de cría de ganado bovino de carne, lo que busca es que las vacas puedan dar un ternero por año. Hay que lograr que las vacas queden preñadas al final de la temporada de servicio en un 70 % a 80 % para que la actividad sea rentable.
El mineral más importante a aportar es el fósforo, sin embargo, es el más crítico y costoso dado que la fuente que se utiliza habitualmente es el fosfato bicálcico, que es importado. Una sal mineral destinada a la reproducción deberá contener al menos 9 % de fósforo (90 gramos/kilogramo de sal mineral); es decir que, prácticamente la mitad de la mezcla estará constituida por el fosfato bicálcico.
