Víctor Alfredo Arrúa, adiestrador canino, afirma que antes de empezar a entrenar a un perro, la persona deberá tener en cuenta la genética del animal, ya que hay distintos tipos de caninos, cada uno con un trabajo definido, pero dentro de los perros de guardia se deben seleccionar cuáles son los ideales para el entrenamiento, pues debe ser un perro apto para ese tipo de trabajo.
“Otro punto a considerar es que además deberá estar bien asesorado por un profesional de trayectoria, y si quiere un perro de guardia el animal no debe tener mucha socialización con extraños, son puntos primordiales a tener en cuenta”.
Una vez reunidos estos puntos el siguiente paso es el entrenamiento que deberá llevarse a cabo por un profesional o por el dueño, pero con el acompañamiento del entrenador.
“Los ejercicios consisten en el estímulo del instinto de presa del animal, esto se logra canalizándolo hacia un extraño a través de movimientos, de mordientes (pedazos de trapo), que son estímulos para el canino. Luego se pasa al ejercicio con una manga (una especie de yeso) que servirá para que el animal muerda y posteriormente a un traje completo, que es la finalización del trabajo, que no dañará a la persona y que no lastimará al animal”.
El adiestrador resalta que el entrenamiento de un canino dura aproximadamene un año y medio, siempre partiendo de la base que el animal debe tener mínimo 7 a 8 meses para adelante para iniciar la tarea. El trabajo ideal es de dos veces a la semana como mínimo, evidentemente que si se trabaja todos los días se acortará el tiempo estimativo.
El mejor candidato
El pastor alemán –línea de trabajo– es el más adecuado para el trabajo de guardia, porque también está el pastor alemán de “belleza”. Dentro del grupo de perros de guardia están las razas, como el doberman, rottweiler, ovejero alemán, el ovejero belga y schnauzer.
Paciencia y constancia
Recuerde que mientras más temprano se le entrena al canino es mejor, ya que se deberá tener ciertas precauciones. Lo importante es tener suficiente tiempo, paciencia y constancia con el fin de llegar al objetivo final que es lograr un perro guardián.
“Puede ser de la familia, de la casa e incluso personal. Al entrenar al perro se le deberá incentivar a la mascota con un premio, un trocito de carne, una pelotita, algo que al perro le guste. Cuando se compra un perro guardián la persona debe tener asesoramiento de un profesional para evitar futuros accidentes”.
Algunos perros son entrenados para que cuando una persona extraña ingresa a la casa el canino proceda a morder y otros dueños prefieren que les avise a través de ladridos.