El ingeniero agrónomo Matías Jure indica que “para empezar una huerta en casa sólo serán necesarios contar con un espacio en la casa, realizar la elección correcta del lugar, disponer de tiempo para el cuidado, tener el sustrato adecuado, así como las semillas. La herramienta indispensable será la regadera”.
“La agricultura u horticultura urbana genera que la familia o los vecinos puedan aprender a observar y facilitar los procesos naturales (siembra, crecimiento, cuidados, floración-reproducción, injertos, cosecha, poda, conservación, elaboración de alimentos, resiembra). Además de que esta acción tiene propósitos productivos, también tiene un contenido educativo y reconstructivo, pues ayuda a fortalecer la integración y el trabajo en equipo y recuperar la autoestima, así como también promueve hábitos nutricionales saludables”, resalta.
Afirma que “a través de una huerta en casa se obtienen hortalizas frescas, frutas y hierbas aromáticas para la ingesta diaria. El ahorro será más significativo en el tiempo y en el combustible que gastamos para ir a comprar algunas hortalizas”.
“Recuerde que si la huerta no es muy grande, primero se elegirán especies aromáticas o refrescantes, utilizadas en el tereré o mate. Sin embargo, si posee una huerta grande, ya podrá incluir hortalizas, como lechuga, acelga, espinaca, ají, variedades de pimientos y tomates, repollo, zanahoria, remolacha, rabanito, etc.”, recomienda el profesional.
Añade que “si la huerta es muy pequeña, no conviene tener lechuga, pues esperará aproximadamente unos 80 días en cosechar, y lo comerá en una ensalada”.
“Los principales cuidados a cargo del nuevo horticultor urbano serán: preparación del suelo, riego, extracción de malezas, controlar que la luz solar sea la adecuada, raleo, resiembra. Si tiene sol directo en horas cercanas al mediodía, se deberá cubrir con malla media sombra para proteger las hortalizas”, aconseja.
Tipos de huerta
El ingeniero Jure afirma que “se encuentran las huertas verticales, que ahorran espacio, pero requieren de mayor cuidado”.
“Las huertas horizontales o mesas de cultivo, resultan muy cómodas para el cuidado y la ventaja es que se podrán ubicar en cualquier lugar libre de la casa”.
“Las huertas convencionales son las de menor costo, pero requieren de mayor esfuerzo físico para su cuidado”, resalta.
En familia
Una buena alternativa es que cada integrante de la familia pueda tener su propia producción de hortalizas y así colaborar en la casa, para la alimentación diaria.
