La horticultura urbana, familiar y de autoconsumo es una actividad con muchas ventajas, asegura el ingeniero agrónomo Matías Jure.
Es un espacio productivo diferente e innovador que hace que toda la familia se involucre en la producción de las hortalizas y especies. Se aprende y se cosechan alimentos libres de insecticidas, abonados naturalmente y cultivados con el propio esfuerzo.
Lo primero es hacer un surco, mojar la tierra y colocar las semillas. Conviene usar un rastrillo y regar en forma de lluvia. Para trasplantar lo que sembramos en macetas hay que cavar en la tierra seca, colocar allí el plantín, tapar con las manos y apisonar con los dedos. Luego regar.
