La rabia mortal

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La rabia es una enfermedad mortal, transmitida a través de la saliva de un animal enfermo al hombre, generalmente por medio de mordeduras. En las áreas urbanas los perros y los gatos son los principales transmisores.

El agente causal de la rabia es un virus que ataca el sistema nervioso central produciendo una encefalitis. Esta enfermedad se presenta en todos los animales de sangre caliente, como perros, vacas, caballo, murciélagos y otros.

Se trata de una enfermedad mortal que produce la muerte por destrucción del tejido nervioso. Aunque se puede prevenir por medio de la vacunación sistemática de los caninos y felinos a partir de los tres meses de edad, afirmó el Dr. Miguel Angel Castagnino.

En el animal una vez detectados los síntomas de la rabia se lo aísla y observa por diez días. Luego se debe confirmar el diagnóstico por laboratorio. En nuestro país se cuenta con el servicio veterinario oficial Senacsa y el Centro Antirrábico Nacional.

Una vez que aparecen los síntomas el animal muere en el lapso de diez días.

Síntomas

- El animal cambia de conducta y busca la oscuridad, se aparta, se vuelve indiferente.

- Está agresivo, deja de comer y tomar agua, tiene fiebre ligera, muerde cuerpos extraños, como madera, alambre, etc.

- Aumenta la salivación, intenta huir de la casa y muerde a otros animales.

- Luego queda en estado de postración hasta llegar una parálisis y muere.

Consecuencias

La importancia de la rabia para la salud pública radica en la alta letalidad que alcanza: el 100% de los enfermos; no menos importante es el impacto sicológico y emocional, el sufrimiento y la ansiedad de las personas mordidas ante el temor de contraer la enfermedad. También debe considerarse el daño económico, por las horas/hombre perdidas en los tratamientos antirrábicos.

Recomendaciones

En caso de accidentes por mordedura de un animal con características de poseer rabia debe:

- Lavar la herida con abundante agua y jabón.

- Acuda inmediatamente al centro de salud más cercano o al Centro Antirrábico Nacional.

- No mate al animal, déjelo en observación.

- Procure saber de dónde y de quién es el animal y solicite que sea observado por diez días. Esta observación puede ser domiciliaria o en el Centro Antirrábico Nacional.

- Nunca perturbe a los animales cuando están comiendo, bebiendo o durmiendo y no intente separar a los animales cuando se están peleando.

- No aproxime su rostro al hocico de un animal.