Así como en los humanos, nuestras mascotas también pueden presentar cáncer de mamas, y lo aconsejable es el diagnóstico a tiempo para evitar un triste final.
La doctora Ilbe González, veterinaria, señala que “la presencia de cáncer de mamas es común en hembras, en especial en aquellas en las que se aplican los anticonceptivos o anticelos”.
“La aplicación de estas hormonas es contraproducente, ya que genera una reacción en el cuerpo, es decir, el cuerpo desea seguir produciendo hormonas, pero no puede. Lo aconsejable es la aplicación de tres dosis durante un período de seis meses y luego suspender su uso, posteriormente se podrá llevar a cabo la castración”, indica la profesional.
Además, afirma que “las razas grandes son las más propensas a padecer cáncer de mamas, como el gran danés, bóxer y el mastín napolitano. Así también, las pequeñas como el caniche y el chihuahua”.
Agrega que “el factor genético también puede influir en la aparición de esta patología en las mascotas, como el factor medicamentoso, la aplicación de anticelos”.
En la consulta veterinaria, “el primer paso es la palpación, pues el problema empieza con la presencia de un pequeño bulto. El profesional realizará la palpación y luego solicitará el estudio de biopsia para proceder al diagnóstico pertinente”.
Mastocitoma
El cáncer de mamas en las perritas también se denomina mastocitoma, un problema común en la especie canina. Puede ser benigno o maligno; si es maligno y acapara varias mamas, se puede llegar a extirpar mediante un procedimiento quirúrgico. Sin embargo, si vuelve a salir, no se aconseja volver a tocarla, porque puede generar una metástasis en todo el cuerpo del animal”.
Según afirma la Dra. Ilbe “esta patología ocurre a partir de los siete a ocho meses, por lo que su aparición es impredescible”.
