El templo fue construido con materiales del lugar, barro, madera, juncos y paja, conservando así las costumbres de sus ancestros.
El evento se inició con el recibimiento a los visitantes y continuó con la danza “Tangara”, tradicional del pueblo Mbya Guaraní que se ofrece en las celebraciones religiosas a “Ñande Ru” (Nuestro Padre).
Los líderes espirituales instaron a los jóvenes a no abandonar sus creencias ancestrales, ya que esto permite un lazo de unión entre los miembros de la familia y de la comunidad.
Teófila Duarte, líder espiritual de Santa Teresa, expresó que a pesar de las adversidades y la inserción de otras culturas entre ellos, aún persisten en la conservación de su modo de vida religioso e inculcan a los niños en sus ceremonias.
Por su parte, Cándido Brítez, de la comunidad “Vega Kue”, destacó la importancia de la transmisión de la cultura y tradición a una generación joven. Dijo además que pese a las dificultades, seguirán inculcando en la conservación de las tradiciones indígenas.
Cabe destacar que para la construcción del nuevo “Opy” se utilizaron materiales totalmente autóctonos y acordes a las creencias de los pueblos originarios.
