30 de mayo de 2026
Cerca de 20 patrulleras custodian a un grupo de indígenas, incluidos niños, en la zona de la Estación de Buses de Asunción. El líder del grupo de nativos denuncia que reciben un “trato dictatorial”, mientras que los uniformados alegan seguridad y recuerdan que hay protocolo y restricciones por la ley del marchódromo.

Pobladores de la comunidad indígena Pikykua siguen utilizando una precaria y peligrosa balsa para cruzar el río Aquidabán. Las carencias en educación se suman al drama de los habitantes, teniendo en cuenta que la única escuela de la zona alberga a los alumnos en un pabellón con riesgo de derrumbe. No cuentan con cocina ni comedor para cumplir con el programa Hambre Cero.

Dos instituciones educativas situadas en comunidades indígenas de Paso Yobai, Guairá, presentan graves daños estructurales, con aulas clausuradas por riesgo de derrumbe, goteras y techos deteriorados. Directivos alertan sobre la falta de refacciones pese a reiteradas inspecciones técnicas.

«Es su aventura final: camina descalzo, se purifica con color rojo, asiste a los ritos en la oypysy. Completa el camino iniciático que comenzó con su llegada a la comunidad de los ayoreos en 1979. Vuelve a ser aquel joven, pero a la vez ya es otro». En memoria del misionero lombardo José Zanardini Malvestiti (Brescia, Italia, 6 de septiembre de 1942 – Asunción, Paraguay, 19 de enero de 2026).

Nueve meses después de la inauguración de un sanitario moderno en la comunidad indígena Yvyty Miri, las familias siguen sin acceso a agua potable. Las promesas de cavar un pozo artesiano nunca se concretaron, y los pobladores dependen de un arroyo que se seca en época de estiaje o de la solidaridad de vecinos lejanos. A la precariedad hídrica se suma el mal estado de los caminos que conectan Yvyty Miri y Yvyty Corá.