Dejar atrás la idea de “shopping”

Frutas, hortalizas y verduras frescas llegan al Agroshopping cada martes desde 1998.
Frutas, hortalizas y verduras frescas llegan al Agroshopping cada martes desde 1998.virgilio vera

Mariscal encara una nueva etapa con el desafío de ampliar su vínculo con la ciudad y con las personas que transitan diariamente por su entorno. La propuesta apunta a dejar atrás la concepción tradicional de un centro comercial para avanzar hacia un espacio donde confluyan actividades, servicios y experiencias.

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Para Walter Carciotto, gerente de Unidad Mariscal, el objetivo es claro: “Queremos que Mariscal sea un punto de encuentro”.

La intención es que comercio, gastronomía, oficinas, servicios, cultura y entretenimiento convivan en un mismo espacio, acompañando diferentes momentos de la vida cotidiana.

“Nuestra visión es que Mariscal siga evolucionando más allá del concepto tradicional de shopping y se consolide como un verdadero centro urbano”, explica Carciotto.

La idea es generar motivos para regresar. “No buscamos ser solamente un lugar al que se viene a comprar”, señala el gerente.

En ese sentido, plantea una propuesta en la que cada visita pueda ofrecer una alternativa distinta. “Un lugar al que la gente quiera volver con frecuencia porque siempre encuentra algo para hacer, compartir o descubrir”.

Uno de los aspectos centrales de esta nueva etapa es el vínculo con el entorno inmediato.

“Para nosotros hay algo fundamental: Mariscal es parte del Barrio Mariscal”, afirma Carciotto.

Desde esa perspectiva, el complejo forma parte de una zona que también experimentó cambios, con nuevos residentes, oficinas, propuestas gastronómicas, servicios y espacios urbanos.

Walter Carciotto.
Walter Carciotto.

La integración con ese entorno aparece como uno de los principales desafíos.

“La experiencia de Mariscal tiene que empezar antes de entrar al shopping y extenderse hacia todo este ecosistema urbano”, sostiene.

Carciotto considera que evolucionar no implica borrar aquello que distinguió al espacio desde sus inicios.

El Agroshopping, por ejemplo, representa una de las propuestas que forman parte de ese ADN y que expresan valores como la cercanía, la comunidad, el encuentro y la relación cotidiana con los visitantes.

El desafío consiste ahora en proyectar esa esencia hacia nuevas experiencias. Gastronomía, bienestar, cultura, arte, naturaleza, entretenimiento y servicios forman parte de una propuesta más diversa, pensada para responder a nuevas formas de disfrutar la ciudad.

“Crecer no significa dejar atrás lo que somos, sino potenciar aquello que históricamente hizo diferente a Mariscal”, remarca.

La intención es que el espacio tenga actividad durante todo el día y pueda ser elegido tanto para resolver cuestiones cotidianas como para compartir, disfrutar o simplemente encontrarse.

Así, la transformación busca construir una experiencia más amplia, vinculada con la vida del barrio y con la dinámica de Asunción.

“Nos gustaría que, cada vez más, la gente deje de pensar en Mariscal solamente como un shopping y simplemente diga: ‘Voy a Mariscal’”, manifiesta.

Para el gerente, esa frase representa hacia dónde apunta el proyecto: un centro urbano integrado al barrio, con movimiento permanente y distintos motivos para regresar.