El cambio también se expresa en la identidad. “A partir de septiembre dejamos de ser Shopping Mariscal para ser simplemente Mariscal. No es solamente un cambio de nombre: es la expresión de lo que somos hoy y, sobre todo, de hacia dónde queremos ir”, señala.
Para Mendelzon, el desafío consiste en profundizar la conexión con el entorno y continuar invirtiendo para responder a las nuevas maneras de vivir, trabajar, consumir y disfrutar la ciudad.
La experiencia, sostiene, ya no está limitada al interior del establecimiento, sino que se extiende al barrio y al ecosistema urbano desarrollado a su alrededor.

La nueva denominación marca así un punto de inflexión, pero mantiene el espíritu de sus orígenes.
“Hace 30 años nacimos como El nuevo corazón de Asunción, luego fuimos El gran corazón de Asunción y hoy iniciamos una nueva etapa como Mariscal”, afirma Mendelzon.
El objetivo para las próximas décadas es claro: conservar su relevancia en la vida cotidiana de las personas mientras profundiza su papel como protagonista de la transformación de la capital.

Nuevo punto de encuentro urbano
Central Mariscal se proyecta como una extensión del concepto de Mariscal hacia una experiencia más abierta, dinámica e integrada con la ciudad.
El nuevo espacio combina gastronomía, entretenimiento, servicios, comercio y propuestas de encuentro, pensado para disfrutar tanto de día como de noche.
La iniciativa busca conectar las distintas experiencias del complejo y fortalecer el vínculo con el barrio, ofreciendo a visitantes, familias, trabajadores y residentes un lugar donde puedan comprar, comer, trabajar, relajarse, encontrarse y disfrutar, en línea con la transformación de Mariscal hacia un centro urbano integrado.
