Un grupo proveniente de las Colonias Menonitas de Sommerfeld y Bergthal llevó adelante el proyecto de instalar una planta procesadora de leche en el Kilómetro 215 de la Ruta 7, en la localidad de J. Eulogio Estigarribia. Así nació la Cooperativa de Productores de Leche La Holanda. Con el propósito de conseguir un progreso continuo y constante de toda la comunidad productora, en el año 1982 se creó la planta industrial ubicada en la ciudad del departamento de Caaguazú conocida anteriormente como Campo 9.
Hoy, la empresa cuenta con más de 30 productos en sus diferentes presentaciones, como leche, yogur, queso, crema de leche, dulce de leche, manteca, postre, bebida láctea, incluyendo la base líquida para el helado de crema.
“El gusto por determinados productos varía de acuerdo a la época del año; sin embargo, la leche, en toda su diversidad de propuesta es, sin lugar a dudas, el producto que más se consume”, comenta David Álvarez, responsable de marketing y publicidad de Lactolanda. Él añade que, además, el yogur, el queso y la manteca ocupan un lugar preferencial en la elección de sus consumidores.
El cooperativismo es lo que une y mantiene fuerte a esta empresa, que está segura de que el trabajo y el esfuerzo son complementos a la inquebrantable fe en Dios para encarar su labor diaria. “El esfuerzo y el trabajo de sol a sol, la alegría de saber que nuestros productos gustan y hacen bien a los que nos prefieren y, por supuesto, la visión de nuestros directivos, miembros del consejo y colaboradores, para adecuarse a las circunstancias que el mercado exige de una marca como Lactolanda, son fundamentales para el éxito de la marca”, resalta Álvarez, a lo que agrega la planificación de cada área y sus respectivos objetivos.
Asimismo, Lactolanda siempre apostó al recurso humano y a la tecnología de punta, con los que afronta los desafíos constantes. “Para Lactolanda, lo mejor y lo bueno siempre será todo aquello que podamos imaginar, crear, desarrollar y ofrecer”, afirma el ejecutivo de la marca.
Sus principales consumidores son todas aquellas personas que buscan calidad y excelente sabor en productos del rubro al que pertenecen.
“Es un mercado amplio y exigente; por lo tanto, nuestros principales clientes son aquellos que se sitúan frente a la góndola del supermercado o frente al estante de la despensa y buscan, desde esos lugares, complementar precios justos con alta calidad”, señala.
Además de la planta procesadora de leche, ubicada en J. Eulogio Estigarribia, Lactolanda cuenta con una oficina administrativa y salón de ventas en Asunción, locales de ventas en el Mercado de Abasto, Limpio, Caacupé, Ciudad del Este, Coronel Oviedo, Villarrica, Pedro Juan Caballero, Caaguazú y Encarnación.
Actualmente, son 1200 los productores con quienes la cooperativa trabaja de forma directa. Sin embargo, cada año esta cifra va en aumento, lo que habla claramente de que hay un mercado en franco crecimiento.
Proyectos
En julio de este año, Lactolanda lanzó al mercado la leche sin lactosa, y se prevé también para este año el lanzamiento del yogur y el queso sin lactosa; además de la leche condensada, que sería la primera y única leche condensada enteramente producida en Paraguay.
En términos de infraestructura, este 2017 la empresa cooperativa inauguró su salón de ventas en J. Eulogio Estigarribia, un showroom con todas las comodidades para la comunidad y los viajantes que se detienen a disfrutar los productos ofrecidos en el lugar. Para el 2018, se anuncian más sorpresas, que se irán revelando más adelante.
Destacados
Lactolanda recibió este año, por tercera vez consecutiva, el premio Top of Mind como la marca más recordada y preferida en la categoría Yogur. También ganó el primer lugar como la marca preferida en el rubro Lácteo, premio otorgado por la Cámara de Anunciantes del Paraguay. Además, colaboró con su exquisito dulce de leche para la realización de la torta más larga del mundo, ingresando así en el libro Guinness de los Récords.
Para Álvarez, el avance de la industria nacional es muy positivo, a pesar de las diversas dificultades que atraviesa el país, incluidas las inclemencias naturales del clima para la gente que trabaja el campo.
“Sin embargo, una de las virtudes del paraguayo es saber sortear todo tipo de desafíos cuando este se propone”, expresa.
Finalmente, comenta que la industria avanza en la medida en que se reconoce que el conocimiento, la experiencia y la tecnología van de la mano. “La visión de futuro es fundamental para el crecimiento”, subraya.
