¿Qué hacemos en Itaipú desde ahora?

Hace unos meses publiqué una serie de siete cartas abiertas al Sr. Presidente, Mario Abdo Benítez; en las que están asentadas la cronología de una muerte anunciada. Lejos de pretender una profesía, consta en ellas el anhelo detallado de lo que se debería hacer para tener éxito en las negociaciones del 2023. Recuperar nuestra soberanía en Itaipú, luego de 46 años, no será fácil. A los ingenieros de 50 Hertz nos resultaba tan obvio predecir lo que ocurriría, si los antiguos entreguistas y claudicantes continuaban en el poder energético. Hoy se ha demostrado.

Luis María Fleitas Vega (*)
Luis María Fleitas Vega (*)

¿Qué podría esperar de José Alberto Alderete, de José Sánchez Tillería y del consejero Osvaldo Román Romei, entre otros. El último mencionado, antiguo colorado, se acercó a las carpas liberales solo para asumir en la binacional. Sánchez y Román hace más de una década que están en la cresta de la ola y no han dejado ningún fruto de patriotismo. Si me muestran una sola acta, una sola grabación de lucha sobre nuestra soberanía, me retractaré en público. Si dependiese de los brasileños se los tendría que dejar a ambos como administradores vitalicios, así como pretenden con el Tratado.

Por otra parte, aparecen hoy en escena, como asesores del equipo energético, ingenieros de 60, de 55 y algunos pocos de 50 Hertz.

Los de 50, que no pasan los dedos de una mano, ya tienen aprobada su frecuencia y su comportamiento; me atrevería a garantizar al Dr. Hugo Estigarribia, al Dr. Mario Paz Castaing y el Dr. Efraín Enriquez Gamón.

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Los de 55 Hertz están distribuidos como académicos y muy pronto serán absorbidos por el imperio o por los de 60 Hertz. Existen otros, inequívocamente de 60 Hertz, a quienes ya los identifiqué en programas radiales y televisados. Entre ellos está el padre de la novación y el acta de “entendimiento” Cartes-Macri; están los padres del variopinto pliego de tarifas vigente y, por último, los padres de la famosa deuda espuria, de 4.196 millones de dólares, perfectamente documentada y rechazada por la Contraloría General de la República (en época de Octavio Airaldi). Algunos fueron presidentes de la ANDE, otros de Itaipú y otros sencillamente consultores bien remunerados.

Los de 60 Hertz harán las recetas técnicas a la medida del “sistema”; será como un traje “Armani” para nuestros socios condóminos. No conocen otro idioma que la que se transporta en maletines. Pero vayamos al objetivo del título.

¿Qué hacemos a partir de ahora?

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Pues sencillo, el bien común. El presidente debe dirigirse personalmente a los partidos y pedir perdón a los líderes políticos. Para el efecto debe tener humildad, coraje y sabiduría. Los rasputines que le rodean se escandalizarán, por supuesto. ¡Jamas los colorados han reconocido las atrocidades de las dictaduras, de los narco presidentes y de los barones de Itaipú que parieron!

Luego de ese acto heroico, cargado de humildad y sabiduría, deberá consultar con los verdaderos luchadores de 50 Hertz. Muchos de ellos están en el PLRA y provienen de la epoca de las luchas de Domingo Laíno. Otros están en las carpas socialistas y tienen en su haber el acuerdo Lugo-Lula; también existen colorados de ley; son franca minoría, pero existen. Por último están los estudiantes de ingeniería y medicina de la UNA que hoy son venerables ancianos. Si el presidente no hace ese sacrificio, lamento pensar en voz alta, su suerte está echada. Caerá y quedará como todos sus antecesores que cargan con el peso del entreguismo.

Pero vayamos a los números. Si el Paraguay consigue, mediante una buena negociación, la venta de sus excedentes en el mercado, podrá ingresar un promedio de US$ 1.000 millones a las arcas del Estado. Los escualidos US$ 310 millones, por el infame concepto de “cesión”, quedaran como una bagatela. ¿O prefiere seguir recibiendo las migajas de los “gastos sociales” y hacer campaña monocromática con la intención de perpetuar el “sistema” en el poder?

Debemos recordar a los lectores que los únicos excedentes de la Itaipú y Yacyretá son paraguayos. La energía en 50 Hertz, obtenida con nuestra soberanía hídrica es propiedad nuestra, así como la última hectárea dentro de nuestro límites territoriales. La mitad del caudal del río Paraná, que mueve las turbinas de Itaipú, es enteramente nuestro. Abdicar de ese potencial y medio de transporte fluvial es igual a abdicar de otros recursos renovables, como la tierra, el petróleo o el gas, si tuviéramos.

Panamá lucho con dignidad contra la potencia más grande de la tierra por su canal y venció. Bolivia peleó por su gas, contra nuestro mismo adversario y logró justicia económica y social. No fue así con su salida al mar, pero creo que solo es una cuestión de tiempo.

Sr. Presidente, Ud. no tiene otro camino más que abrazar el bien común. Sabemos que esta encrucijada requerirá de mucho valor e inteligencia. Hoy el pueblo paraguayo tiene la sensación que Ud. está secuestrado y extorsionado por el movimiento Honor Colorado de su partido. Si hoy cede sus anhelos políticos, mañana cederá su libertad y pasado su alma. Es un mal negocio para Ud., su familia y para todo el pueblo. Recuerde que desde el 15 de agosto de 2018, es el presidente de siete millones de paraguayos.

Oponerse a la mafia de los narcos y los lavadores de dinero es muy peligroso; tal vez quieran pasarle una factura. Si usted, sin embargo, se apoya en su pueblo, en los buenos hombres de su partido y en el Dios de Abraham, de Isaac y Jacob, tal vez se salve de la ignominia y el oprobio. El daño ya fue causado y le resultará difícil parar esta inercia y volver a ganar confianza. Pero recuerde el acto supremo del Gólgota, de aquel buen ladrón que reconoce su error y pide perdón, y nuestro Señor lo conduce a su morada celestial. Dios existe Sr. presidente y el se complace con los humildes de corazón. Sin embargo, aborrece la soberbia.

(*) Técnico superior en electricidad, Ing. Agr. Maestrías en Desarrollo y Planificación y Conducción Estratégica Nacional. Ex superintendente de Energías Renovables de IB.

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