Ciudad del Este, Salto del Guairá y Pedro Juan deben fortalecerse

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Los “free shops”  harán que el comercio que tenía como protagonista a Ciudad del Este se vuelque hacia el lado brasileño.
Los “free shops” harán que el comercio que tenía como protagonista a Ciudad del Este se vuelque hacia el lado brasileño.Archivo, ABC Color

Los “free shops” o tiendas libres de impuestos o con bajas cargas tributarias por parte del Brasil harán muy pronto que el comercio que antes tenía como protagonista al Paraguay se vuelque hacia el otro lado de la frontera. Esto significará un cambio no solo económico de impacto sobre los individuos y las empresas sino también para los ingresos del fisco paraguayo por su notoria influencia geopolítica.

Ocurre que en Brasil, su presidente, Jair Bolsonaro, y su ministro de Hacienda, Paulo Guedes, convencidos de la influencia positiva del mercado, están dispuestos a no dejar que las fronteras de su país sigan siendo vulneradas, entre los que se encuentra el crimen internacional. Para ello, la mejor respuesta está precisamente en incentivar la movilidad de capitales que guardan relación con el turismo de compra, inversiones en infraestructura y desde luego seguridad.

Las fronteras brasileñas son permeables a lo largo de su extenso territorio, requiriendo la puesta en marcha de ejes estratégicos en cuestiones de soberanía y defensa territorial. Se podrá estar de acuerdo o no con esto, pero lo que no se puede es tomarlo a la ligera como si no fuera parte de la realidad porque finalmente estamos en un tema geopolítico.

Las referidas medidas aplicadas en Brasil, por ende, deben significar para Paraguay, y me refiero a sus gobernantes, a no quedarse de brazos cruzados y más todavía en la llamada triple frontera. En esta parte del continente hay muchos intereses que van desde miles de puestos laborales e inversiones, todo lo cual además de afectar la seguridad y el empleo también se relaciona con los ingresos al fisco.

¿Acaso no sabe el Gobierno paraguayo que el libre comercio, sumado a la reducción de la cota de US$ 300 a US$ 150 a los brasileños que vienen a comprar a Paraguay, significará menos ingresos a las arcas fiscales y un problema de seguridad en la zona de la triple frontera? Una simple pregunta como la enunciada muestra que lo que se viene no es poca cosa, pues si agregamos la ausencia de urbanismo, orden y seguridad en la frontera como se da en una ciudad que requiere ser puesta a punto para competir, entonces quiere decir que aquí algo está muy mal, ya sea por desidia, intereses corporativos, corrupción o complicidad con sectores que prefieren seguir tal como está.

La realidad es como el sol, no se puede tapar con el dedo, y Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá requieren de mejorar su pésima imagen en cuanto se refiere a su urbanismo, seguridad e infraestructura, tareas que están en la jurisdicción y competencia del Gobierno central como el municipal, los que por lo menos deberían atender los reclamos de la gente en estas ciudades que con su trabajo diario y emprendedurismo aportan su dinero a las arcas fiscales.

No es culpa de Brasil

Del grave deterioro del comercio en la frontera, cabe decir e insistir, no es culpa de Brasil. Fueron nuestros gobiernos los que han contribuido para que aquellas ciudades fronterizas no hayan seguido progresando como podrían haberlo hecho. Solo el notable esfuerzo de los emprendedores en el sector privado mantiene a estas ciudades.

De no haber sido por la capacidad comercial adquirida de los habitantes de estas ciudades fronterizas, hace tiempo hubieran desaparecido con el agravante de una masiva migración hacia la zona central y la capital del país. Los avances en estas zonas se deben a la capacidad de adaptación e innovación que el comercio permite al ser humano para conseguir mejores dividendos por los diversos negocios que pueden llevarse a cabo, con capital de retornos superiores a los de inversión.

La realidad es que los laboriosos habitantes de Ciudad del Este, Salto del Guairá y Pedro Juan Caballero consiguieron lo que en pocos lugares se ha logrado exitosamente. Así ocurrió con el pequeño y pobre territorio de Hong Kong, que gracias a su economía abierta al mundo se convirtió en el presente en una potencia comercial y plaza financiera del mundo.

Valor del “Know how”

En su momento, la gente de Hong Kong logró un “know how”, un conocimiento de saber hacer que no es necesariamente académico. Es saber vender y comprar, sirviendo a los consumidores. Esto a lo largo de años de libre comercio se convirtió en un activo para hacer eficientes las transacciones económicas; y es esto lo que también fue ocurriendo en Ciudad del Este, Salto del Guairá y Pedro Juan Caballero, solo que el estatismo que privilegia al fisco y favorece los privilegios quiere impedir.

De que nuestras ciudades fronterizas no sean ordenadas ni limpias ni funcionales no es culpa de sus habitantes, al menos en el sentido de los servicios públicos, puesto que esa responsabilidad recae sobre las administraciones municipales así como del mismo gobierno central de Asunción que, en vez de promover mejoras de calidad en infraestructura, rutas, puentes, redes cloacales etc, más bien se dedican a crear más burocracia y al despilfarro del dinero de los contribuyentes, todo en desmedro de la debida contraprestación ciudadana por el pago de los tributos. Pero aún con estos inhibidores, Ciudad del Este, Pedro Juan y Salto del Guairá fueron convirtiéndose en polos de desarrollo en una zona fronteriza en la que deben competir con otras ciudades, como la muy linda y ordenada ciudad brasileña de Foz de Iguazú.

Paraguay, como país mediterráneo, debe contar con una visión estratégica para aprovechar el “know how” de la gente de Ciudad del Este, Salto del Guairá y Pedro Juan Caballero, a la que hay que sumar a Encarnación en Itapúa, para de ese modo no solo beneficiar a la población de estos lugares sino también a todo el Paraguay que requiere de mirar hacia adelante en horizontes de libertad, competencia, orden y justicia.

Medidas

No debemos quedarnos de brazos cruzados ante las medidas de Brasil en la triple frontera por inversiones, empleos, seguridad e ingresos para el fisco.

Visión

Paraguay como país mediterráneo debe contar con una visión estratégica para aprovechar el “know how” de las ciudades fronterizas.

Capaces

De no haber sido por la capacidad comercial adquirida de los habitantes de estas ciudades fronterizas, hace tiempo hubieran desaparecido.

(*) Decano de Currículum UniNorte. Autor de los libros “Gobierno, justicia y libre mercado”; “Cartas sobre el liberalismo”; “La acreditación universitaria en Paraguay, sus defectos y virtudes” y otros como el recientemente publicado “Ensayos sobre la Libertad y la República”.