¡39 años de generación y 50 de claudicación! Y todavía existen incautos que piensan que Itaipu fue el “negocio de los sueños”. Para el Brasil, evidentemente, fue una doble ganancia: financiera y energética. Eletrobras fue el banco del desarrollo brasileño, mientras que para el Paraguay, la “caja chica” de la ANR. ¡Tuicha la diferencia! Ellos sí pueden festejar en tres aspectos: diplomático, patriótico y moral. Defendieron sus intereses con maestría. La comilona, más parecida a una orgía caligulesca para los cortesanos, fue una de las causas de la pobreza y la exclusión social del campesino y del indígena paraguayo. ¡Que egoísmo salvaje!
¿Qué puede festejar un ciudadano paraguayo en Itaipu? ¿Pueden acaso considerarse como “realizaciones y conquistas” los 39 años de subsidio energético al desarrollo brasileño? una de las diez economías más robustas del mundo. Estamos a dos meses de unas elecciones históricas. El elector debe comprender que la energía limpia, renovable y barata no utilizada por el Paraguay en Itaipú y Yacyretá, a partir del 16 de agosto, permanecerá bajo nuestra soberanía. Y esto solo ocurrirá si elegimos a los que anhelan una nueva república.
Señores directores y consejeros de ambas binacionales, mientras ustedes se visten de fiesta y de gala, muchos de nosotros estamos de luto. Y nuestra congoja no es de ahora. Acompañamos al Dr. Domingo Laíno y muchos estudiantes de ingeniería y medicina de la UNA siendo muy jóvenes, en las reclamaciones por la equidad y la justicia social en Itaipú. Yo todavía era estudiante del Nacional de la Capital, pero ya acompañaba a la derecha, la izquierda y al centro, en todos los foros que me cupo. Ahora, a mis casi 62 años, ¿tendré la temeridad de acompañar uno de los crímenes económicos e injusticia social más terribles de América Latina?
¿Puedo acaso festejar la cesión de energía renovable por 39 años, a precio de costo; mientras la Petrobras me sigue vendiendo el combustible más caro del mercado regional? ¿Puedo acaso degustar el caviar y champaña que representan el 92% de la energía cedida y solo el 8% de la utilizada en nuestro país? La tarifa subsidiada a la ANDE, con una complacencia interesada, es una falta de dignidad nacional y no un motivo de orgullo o festejo.
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¿Puedo acaso festejar los años de atraso en la línea de 500 Kv, de la ampliación tardía de la Sub Estación Margen Derecha (SEMD) y la repotenciación de los transformadores? ¿Puedo acaso también regocijarme porque la SEMD continúa en territorio binacional, donde mandan los directores técnicos y financieros brasileños?
Señores lectores, ¿Uds. sabían que en la Dirección Técnica los ingenieros de 60 Hz festejan dos cosas: su ingreso al selecto club del millón de dólares de patrimonio y su ascenso al nivel Senior III? Y, ojo que se hacen por fiestas separadas. Muchos de ellos son accionistas de bancos, conocidas empresas constructoras, dueños de lujosos departamentos en Miami, EE.UU. y con cuentas en bancos de paraísos fiscales ... y nosotros ¡festejamos la cancelación de la deuda!
Sin embargo, en estos 50 años no podemos culpar todo a la ANR, como un todo. Cada tanto aparecen algunos “iluminatis” que crean movimientos internos, los infestan con su dinero y finalmente los matan desde adentro. Una de estas corrientes internas más peligrosas en todos los tiempos fue el de Honor Colorado, más conocido como el “cartismo”. Este sostiene que es una fuerza política democrática, generadora de empleos, desarrollo y bienestar social en el Paraguay; a pesar que su líder no puede ni acercarse a las fronteras por estar implicado en el lavado, contrabando y todas sus plagas colaterales.
En estos diez años no pasó un solo mes sin que aparezca algún exabrupto verbal o brutalidad política de su líder. Y esto siempre tuvo la consecuente reacción institucional, popular o diplomática. Aunque alinee toda su artillería, su pelotón de abogados, sus sicarios y sus “hurreras” partidarias, no podrá contra el acorazado de la decencia pública y la justicia divina. Cualquiera de los dos, no sé en qué orden, lo destrozarán, más temprano que tarde.
El cartismo, o mejor dicho su líder, nos tiene acostumbrados al vejamen nacional e internacional; un día nos desayunamos con la compra de las acciones de una empresita de empanadas, y al otro con las acciones tercerizadas del estacionamiento tarifado asunceno. El cartismo nos cobra un canon desde que estacionamos el auto para trabajar; luego cuando compramos el tereré rupá (merienda); más tarde cuando subimos al transporte público y pagamos con el billetaje electrónico; finalmente cuando llegamos a casa y encendemos la TV para ver el fútbol local. Si queremos refrescarnos con alguna bebida azucarada o espirituosa, también allí está el cartismo con su red. Por último, si tenemos algún problema de insomnio y recurrimos a alguna red de farmacias, allí está el universal movimiento colorado. Imposible no verle, está desde la sopa que ingerimos hasta el inodoro que nos libera.
Muchos dicen que Cecon, una de sus empresas, tiene la capacidad de duplicar la producción de INC y Cementos Yguazú, y matarlos a ambos de inanición. Si el cartismo siguiera su dirección y sentido, en poco tiempo más sería el dueño absoluto de nuestras vidas y haciendas: el combustible, el cemento, los medicamentos, los alimentos, las bebidas. La compra de Itaipú y Yacyretá estaría solo a un paso; en fin, el cartismo casi llegó a ser omnipresente. Por tanto, lo único que yo puedo festejar en estos 50 años es el comienzo del final del cartismo con todos sus acólitos.
Adaptando una máxima de Bertolt Brecht, decimos: El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa. No sabe que el costo de la vida, del pan, del vestido y los remedios, depende de decisiones políticas. El analfabeto político es tan torpe que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el niño de la calle, el motochorro, el narcopolítico, el que mama del Estado, el que asalta las instituciones, el que bastardea la justicia y el que, finalmente, nos regala un narcotraficante, “significativamente corrupto”, como señor de nuestra sociedad.
¿Festejo?
¿Puedo acaso festejar la cesión de energía renovable por 39 años a precio de costo, mientras Petrobras me se sigue vendiendo el combustible más caro?
60 Hz
¿Sabían que, en la Dirección Técnica los 60 Hz, festejan dos cosas: su ingreso al club del millón de dólares de patrimonio y su ascenso al nivel Senior III?
(*) Ing. Agrónomo, exasesor del DGP de Itaipú, hoy jubilado.
