La administración de Mario Abdo Benítez había solicitado acceder al programa en un escenario donde el país continuaba recuperándose de la pandemia con shocks simultáneos con proyecciones de un crecimiento económico estancado y una tasa de inflación superior al rango fijado como meta por el Banco Central del Paraguay (BCP) para el 2022. De hecho, la expansión del Producto Interno Bruto (PIB) se había ubicado en 0,1% y la inflación en 8,1%. Para el 2023, las perspectivas apuntaban a una recuperación favorable que estarían acompañadas de políticas dirigidas a una senda de desarrollo más fuerte, resiliente e inclusiva, refiere el antecedente.
De acuerdo con el Instrumento de Coordinación de Políticas firmado, se apuntaba a abordar los desafíos actuales y promover la continuidad de las políticas dentro de un periodo de dos años: el último año del gobierno de Abdo Benítez y el primero del entrante, en este caso de Santiago Peña.
Las revisiones del programa se harían conforme un calendario semestral fijo. El acuerdo precisaba que, si bien el instrumento no entrañaba el uso de recursos del FMI, la conclusión con éxito de las revisiones del programa contribuiría a demostrar que Paraguay tenía el compromiso de mantener políticas económicas sólidas y de llevar a cabo reformas estructurales.
Las iniciativas de reforma de las autoridades se basaron en tres pilares fundamentales: i) asegurar la estabilidad y resiliencia macroeconómicas mediante medidas destinadas a fortalecer los colchones fiscales y garantizar la sostenibilidad fiscal a futuro, mientras se continúa implementando una política monetaria prospectiva y basada en datos; ii) aumentar la productividad y promover el crecimiento económico impulsando reformas estructurales que mejoren la eficacia del gobierno, modernicen el sector público y mejoren el clima de negocios y iii) mejorar la protección social y la inclusión mediante una mayor cobertura y eficiencia de los programas de asistencia social del país y la aplicación de reformas que incorporen a los trabajadores informales a la economía formal.
¿Qué ha pasado con el programa a más de año y medio de vigencia? ¿Cuáles han sido los avances en Paraguay? En la presente edición se abordan los mencionados puntos.
