17 de octubre de 2026

Según las proyecciones que dio a conocer el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de sus reuniones anuales en Tailandia, la economía paraguaya crecerá 4,5% al cierre del 2026 y 4% en el 2027, la proyección es levemente superior a lo proyectado en julio pasado y en línea con la estimación oficial.

Un reporte del FMI muestra un dato preocupante para las finanzas públicas. El déficit del presupuesto estatal aumentará al 3,5% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2026, una cifra superior al 2% registrado en el año 2025.
El Banco Central del Paraguay publicó un comunicado a través de sus redes sociales en el que afirma que el incremento exponencial de la circulación y uso de tarjetas de crédito se debe a un mayor número de usuarios por efecto de la bancarización y no a un aumento generalizado del endeudamiento individual, que es la misma explicación que dio recientemente a propósito del crecimiento del crédito de consumo. El problema con ello es que se contrapone a las alertas manifestadas por el Fondo Monetario Internacional y por la mayoría de los analistas independientes, lo que acentúa temores de sesgos por conflictos de interés en la supervisión financiera. El BCP minimizó la preocupación expresada por el FMI, lo que a más de un memorioso le puede recordar el período previo a la tremenda crisis financiera que sufrió el país en los años noventa, cuando se ignoraron sistemáticamente las advertencias de los organismos multilaterales, con gravísimas consecuencias.

MONTEVIDEO - La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, trazó este jueves un panorama económico global marcado por la creciente fragmentación geopolítica y el auge del proteccionismo, aunque destacó que Latinoamérica tiene ante sí una “oportunidad única” para aprovechar su potencial mediante una mayor integración regional.
Moody’s Ratings ratificó para el país la calificación Baa3, la primera del grado de inversión, luego del guiño dado por el Fondo Monetario Internacional para sincerar las cuentas públicas y elaborar un nuevo cronograma de reducción del déficit fiscal. Como se diría vulgarmente, Paraguay zafó y, por ahora, se salvó de un costoso bochorno, pese a que el Gobierno maquilló las cifras sobre su verdadera posición macroeconómica. Es una nueva oportunidad que no se puede desaprovechar. Hay que sincerar las cuentas públicas, pagar lo que haya que pagar, ajustarse el cinturón, cumplir el nuevo plan a rajatabla y recuperar el equilibrio y la credibilidad antes de que sea demasiado tarde. Moody’s confía en que el Gobierno podrá ponerse al día con sus atrasos y con sus metas fiscales para 2028, lo cual es consistente con lo señalado en el informe de la última misión técnica del FMI. Eso significa que los observadores externos le están dando al país un nuevo plazo y una nueva oportunidad. Esta vez no se puede fallar.

El primer semestre del año registra un buen ritmo a nivel en la actividad económica en sectores claves como la agricultura, las industrias y los servicios, incluso mayor de lo proyectado por el Banco Central del Paraguay (BCP). Sin embargo, el gran desafío se encuentra en la economía familiar, donde el endeudamiento está avanzando por encima de lo que crece la economía, advirtió el economista y exministro de Hacienda Manuel Ferreira.