2 de septiembre de 2026
El Banco Central del Paraguay publicó un comunicado a través de sus redes sociales en el que afirma que el incremento exponencial de la circulación y uso de tarjetas de crédito se debe a un mayor número de usuarios por efecto de la bancarización y no a un aumento generalizado del endeudamiento individual, que es la misma explicación que dio recientemente a propósito del crecimiento del crédito de consumo. El problema con ello es que se contrapone a las alertas manifestadas por el Fondo Monetario Internacional y por la mayoría de los analistas independientes, lo que acentúa temores de sesgos por conflictos de interés en la supervisión financiera. El BCP minimizó la preocupación expresada por el FMI, lo que a más de un memorioso le puede recordar el período previo a la tremenda crisis financiera que sufrió el país en los años noventa, cuando se ignoraron sistemáticamente las advertencias de los organismos multilaterales, con gravísimas consecuencias.


La DNIT sostiene que el combate a la evasión e informalidad todavía ofrece margen para incrementar los ingresos fiscales mediante más controles y tecnología. Contadores respaldan esa visión, aunque aseguran que nuevas regulaciones aumentan los trámites para contribuyentes y profesionales.
La economía paraguaya pasa por un buen momento, en medio de un ciclo de sólido crecimiento por cuarto año consecutivo, buenas cosechas, dinamismo agropecuario, industrial, comercial y de servicios, aumento de inversiones, sin grandes emergencias climáticas o de otra índole. Pero los períodos de auge son provechosos y a la vez peligrosos, porque pueden inducir a tomar decisiones equivocadas, especialmente a gastar más de lo que se puede y endeudarse más de la cuenta, con serias consecuencias futuras. Así lo ha advertido en ABC Cardinal el exministro de Hacienda César Barreto, a propósito de las últimas recomendaciones del Fondo Monetario Internacional. El FMI alertó sobre un crecimiento acelerado y sostenido del endeudamiento en los hogares y del crédito de consumo, e instó al Banco Central del Paraguay y a la Superintendencia de Bancos a mantener vigilados esos indicadores y tomar medidas regulatorias en caso de que sean necesarias.

La cartera de préstamos bancarios en Paraguay crece, pero a menor ritmo que el año pasado. El motor es el crédito al consumo, que ya representa una quinta parte del total y sube 22,86% interanual a mayo, esto en un contexto de advertencias del FMI.
La delegación técnica del FMI que acaba de concluir su misión produjo un duro informe que, aunque diplomáticamente, expone una muy deficiente gestión administrativa por parte del gobierno de Santiago Peña. Por primera vez un organismo oficial confirma que no se han hecho los debidos registros en la contabilidad estatal y que no se va a cumplir el plan de convergencia fiscal al que se habían comprometido las autoridades. Siendo optimistas, el lado bueno es que parece haber un entendimiento para un nuevo cronograma. El aval del FMI será fundamental para sincerar las cuentas nacionales, poner la casa en orden y rogar que ello no socave de manera irreparable la credibilidad y la imagen del país ante inversores extranjeros y ante las calificadoras de riesgo. Las recomendaciones no son de carácter obligatorio, pero constituyen uno de los principales marcos de referencia internacional sobre el país en cuestión.

El FMI advirtió que la alta informalidad en Paraguay sigue frenando un crecimiento “duradero e inclusivo”. En un informe de cierre de misión, pidió consolidar avances en protección social y ajustar impuestos y aportes para que entrar a la formalidad no implique saltos bruscos de costos.