El comportamiento de los ingresos del Instituto de Previsión Social (IPS) por canon de arrendamiento del portafolio de activos inmobiliarios de renta, provenientes del departamento de administración de inmuebles y presentados por la Dirección de Inversiones-Unidad de Análisis Técnico, Financiero e Inmobiliario, permiten observar que en comparación al cierre de 2024, el valor contable y la cantidad de inmuebles eran iguales aunque el total efectivo ascendía a 827 propiedades al incluir 51 unidades en proceso de transferencia. Ese año, el rendimiento promedio fue de 1,09%, superior al registrado en 2025. La evolución del retorno y la eficiencia en la gestión resultan determinantes para la sostenibilidad financiera del sistema previsional.
En cuanto al flujo mensual de ingresos durante 2024, se había registrado un valor atípico en enero, con G. 12.419 millones. Este monto se ubicó muy por encima del resto de los meses del año, cuyos registros oscilaron entre G. 514 millones en marzo y G. 1.171 millones en setiembre. El dato de enero distorsiona la lectura anual si no se lo analiza como un evento excepcional. Tras ese pico inicial, febrero registró G. 727 millones, marzo G. 514 millones y abril G. 755 millones. En mayo y junio los ingresos alcanzaron G. 727 y G. 581 millones, respectivamente, mientras que julio mostró G. 819 millones y agosto G. 973 millones. En setiembre se observó un repunte a G. 1.171 millones, seguido por G. 1.004 millones en octubre, G. 800 millones en noviembre y G. 935 millones en diciembre.

La secuencia de 2024 reflejó una trayectoria con variaciones marcadas entre meses, sin una tendencia lineal sostenida. Si se excluye el valor extraordinario de enero, el promedio mensual de febrero a diciembre se ubicó en torno a G. 819 millones. Esta cifra constituye una referencia más representativa de la capacidad recurrente de generación de ingresos durante ese ejercicio. En términos relativos, entre el mínimo de marzo (G. 514 millones) y el máximo de setiembre (G. 1.171 millones), la variación superó el 127%, lo que evidenció una amplitud considerable dentro del mismo año. Esta volatilidad pudo haber estado asociado a factores como variaciones en la cobranza efectiva, renovaciones contractuales, ajustes de canon o calendarios diferenciados de pago.
Desde una perspectiva financiera, un promedio mensual de G. 819 millones implicó un nivel de ingresos anual recurrente cercano a G. 9.000 millones, excluyendo el efecto extraordinario de enero. Esto permite distinguir entre la capacidad estructural del portafolio y los ingresos de carácter no habitual. El análisis desagregado resulta clave para evitar interpretaciones sobredimensionadas del desempeño anual.
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Mientras que en 2025, el comportamiento fue distinto y muestra un patrón más homogéneo. Los ingresos se ubicaron en G. 1.263 millones en enero, G. 1.001 millones en febrero y G. 978 millones en marzo. En abril y mayo se registraron G. 1.006 y G. 1.026 millones, respectivamente, mientras que junio alcanzó G. 1.016 millones. Julio mostró un incremento hasta G. 1.305 millones, agosto descendió a G. 891 millones y setiembre repuntó a G. 1.117 millones. En octubre se situó en G. 972 millones y en noviembre en G. 1.057 millones. Finalmente diciembre alcanzó G. 2.992 millones.

A diferencia de 2024, en 2025 los valores mensuales se mantuvieron mayormente por encima de los G. 900 millones y, en varios casos, en torno o por encima del umbral de G. 1.000 millones. Esto configura una base de ingresos más elevada y, al mismo tiempo, más estable. Si se excluye el valor excepcional de diciembre, el promedio mensual de enero a noviembre de 2025 se aproxima a G. 1.057 millones. Comparado con el promedio de febrero a diciembre de 2024 (G. 819 millones), esto implica un incremento relativo cercano al 29% en la capacidad recurrente de generación de ingresos.
Esta diferencia no solo es significativa en términos porcentuales, sino que también modifica la escala operativa del portafolio. Un promedio mensual superior a G. 1.000 millones proyecta un ingreso anual recurrente cercano a G. 12.700 millones, lo que amplía el margen financiero, aunque aún insuficiente para cubrir gastos de mantenimiento, administración y eventuales inversiones de mejora.
El cierre de 2025 marca un punto de inflexión. Los G. 2.992 millones registrados en diciembre superan ampliamente el máximo mensual del año (G. 1.305 millones en julio) y casi triplican el promedio de los once meses previos.
En términos relativos, el salto entre noviembre y diciembre equivale a un aumento del 183%. La nota técnica aclara que esta variación responde a la regularización de cánones atrasados entre noviembre y diciembre de 2025, lo que explica la magnitud del incremento y su carácter no recurrente.
Desde el punto de vista contable y financiero, este tipo de regularizaciones fortalece la posición de caja, aunque no necesariamente implica un aumento estructural del canon corriente.
La comparación interanual ofrece conclusiones adicionales. En enero de 2025, los ingresos de G. 1.263 millones contrastan con los G. 12.419 millones de enero de 2024. En términos absolutos, la diferencia es de G. 11.156 millones. Sin embargo, el valor de 2024 presenta características extraordinarias que lo vuelven poco comparable. Si se toman meses más representativos, el contraste adquiere otra dimensión, tal como se puede observar en la infografía.
Durante el segundo semestre, la mejora también resulta evidente. En tal sentido, una estabilidad en la parte superior del rango mensual sugiere que el portafolio logró sostener niveles elevados de ocupación o ajustar cánones en línea con las condiciones de mercado.
Finalmente, y a modo de remarcar, la evolución de los ingresos por canon de arrendamiento del portafolio inmobiliario del IPS entre 2024 y 2025 revela un cambio cualitativo en la dinámica financiera del activo, aunque no exento de desafíos estructurales. En 2024, la presencia de un valor atípico en enero distorsionó la lectura anual y puso en evidencia la necesidad de distinguir entre ingresos extraordinarios y capacidad recurrente. Excluyendo ese episodio, el promedio mensual cercano a G. 819 millones mostró una base relativamente acotada y con elevada dispersión, lo que reflejó volatilidad en la cobranza y menor previsibilidad de flujos.
En contraste, 2025 exhibe una consolidación más clara. El promedio mensual recurrente, en torno a G. 1.057 millones entre enero y noviembre, representa un aumento cercano al 29% respecto al año anterior y configura una escala operativa superior. Esta mejora sugiere mayor estabilidad contractual y una gestión más eficiente del portafolio. Sin embargo, el salto de diciembre responde a una regularización puntual y no a un incremento estructural del canon corriente.
En términos críticos, el avance es significativo en materia de previsibilidad y liquidez, pero el nivel de ingresos aún parece limitado frente a las necesidades de mantenimiento e inversión. La sostenibilidad dependerá de profundizar la gestión activa del portafolio y reducir la dependencia de eventos extraordinarios.
Se observa consolidación
La consolidación más clara se observa en el 2025, con un promedio mensual en torno a G. 1.057 millones entre enero y noviembre, alza de 29% respecto al 2024.
Contable y financiero
Desde el punto de vista contable y financiero, este tipo de regularizaciones fortalece la posición de caja, aunque no necesariamente implica un alza estructural del canon corriente.

