3 de octubre de 2026

En mayo pasado señalábamos en este mismo espacio, que la tokenización de activos biológicos no era una especulación futurista, sino el camino lógico para independizar el financiamiento pecuario de la burocracia bancaria y de la clásica exigencia de garantías hipotecarias. Tras la promulgación de la Ley N° 7572/2025 del Mercado de Valores y Productos, el tablero económico e institucional de nuestro país comenzó a moverse con una velocidad sin precedentes, impulsado recientemente por la modernización de la infraestructura central de custodia y liquidación de Caja de Valores del Paraguay SA (CAVAPY).

Indudablemente, uno de los documentos de mayor preeminencia (en estos tiempos) ha sido el libro blanco, que hace referencia al proceso de recuperación de activos, pues bien, se enlaza directamente con la lucha contra el crimen organizado y conforme a ello ajusta sus vértices a una gran cantidad de conocimientos técnicos que mejoran los alcances de Europol, Eurojust, Interpol, Naciones Unidas, entre otros.

El IPS publicó recientemente el boletín mensual del portafolio de inversiones al cierre de 2025, en el que detalla la situación de sus activos inmobiliarios destinados a renta. El valor contable de estos bienes ascendió a G. 1,98 billones (unos US$ 300 millones). El portafolio –compuesto por 776 inmuebles– presentó rendimiento promedio anualizado de 0,92%, calculado como la suma del canon de los últimos 12 meses dividido por el valor contable total. Estos activos representaron 9,90% del total de las inversiones de IPS, implicando que cerca de una décima parte del fondo previsional depende del desempeño inmobiliario.

El desempeño que han tenido las Reservas Internacionales Netas (RIN) en Paraguay se consolida en una trayectoria de acumulación sostenida en el largo plazo, aunque con fases claramente diferenciadas, según el contexto económico interno y externo. En términos de nivel, el cierre de 2025 marca el máximo histórico de la serie. Este resultado refleja no solo el aumento del stock de activos externos, sino también una mejora en la composición de las reservas, con mayor peso de las divisas líquidas y una gestión activa de los activos de reserva.
Según los últimos lineamientos del GAFI, se traza un circuito referencial al momento de conocer aquellas estrategias internacionales que resultan sumamente discutidas, pero, a la vez, reconocidas y admitidas por su nomenclatura jurídica (preventiva/disuasoria), como sucede con la necesaria ponderación del comiso, pues, desde la particularidad de este instituto del derecho penal moderno se puede indicar un debate respecto a aquellos “bienes” que se conectan con algún injusto penal (precedente), y ante dicho efecto, la esencia dogmática establece que dichos “activos” deben pasar al poder del Estado, como una consecuencia jurídica y accesoria.
Se observa una gran variedad de nociones técnicas que debemos incorporar al sentido gnoseológico, siguiendo la nomenclatura del sector internacional que advierte una nueva secuencia del lavado de activos y del financiamiento del terrorismo, con especial alusión a los activos virtuales. Es que nos estamos adentrando a la nueva era, donde los activos se manejan remotamente y con ello surge el indudable debate sobre el uso efectivo de los activos virtuales, así como aquello relacionado al criptolavado que se potencia desde los diversos sistemas comerciales online, que, a su vez, se relaciona con servicios ilícitos dentro de la Dark web o Darknet.