Los “gastos discrecionales” vinieron después. El aumento fue paulatino, pero de crecimiento constante cada año. El partido dominante y el que lo sucedió en la breve alternancia del 2008 al 2013 notaron también que representaba un jugoso ingreso que no pasaba por los molestosos filtros del Congreso.
Dicho fenómeno involucraba a ambas márgenes. Era el rubro político perfecto para hacer campañas sin rendir cuentas a la CGR y al odioso Tribunal de Cuentas de la Unión. La cajita paralela, especial para los gobiernos de turno, sean de derecha, de centro o de izquierda. Nadie, hasta hoy, se animó a transparentar esas “caixiñas”, ni en el Brasil y mucho menos en Paraguay.
El socio condómino, con Lula a la cabeza, notó que también podía utilizarlo en campañas “sociales” en estados ricos como São Paulo, Paraná y Santa Catarina, donde los resultados no le favorecían en las elecciones. En Paraguay, como nuestra legislación lo permite, los royalties y demás regalías binacionales abarcan a todo el país.
Por otra parte, el programa “fome cero” de Lula fue replicado con maestría política en Paraguay, aunque con una necedad y exclusión social impresionante. Desde el 2001 la morcilla iba creciendo en tonalidad y hedor.
Pero nada que nace mal puede tener vida permanente. En 2025 los consumidores brasileños, a través de ENBpar, le “obsequiaron” a la administración paraguaya de Itaipú aproximadamente US$ 411.260.800 para los “gastos sociales”.
Solo en ese año parece que los legisladores brasileños notaron que algo olía mal en Itaipú. Automáticamente la ANEEL, órgano regulador de la energía brasileña, tomó cartas en el asunto.
En Paraguay, los famosos 1.250.000 millones de dólares de “sobre-ingreso” de Itaipú quedó para el escarnio y la burla política. La IB, margen derecha tuvo que recular y hasta hoy sigue devolviendo a escondidas las pérdidas ocasionadas a la ANDE por el sobrecosto tarifario derivado del Acuerdo Operativo (AO) Santi-Lula. Y la explicación es sencilla:
- Con la tarifa inflada y la contratación de potencia de 9.530 MW x US$ 19,28/Kwmés = US$ 2.204.860.800, monto total inyectado por Brasil al presupuesto de la IB, pudiendo haber aportado con tarifa real o al costo: 9.530 Mwx10/Kwmés=US$ 1.143.600.000.
- La diferencia entre los dos costos US$ 2.204.860.800 - US$ 1.143.600.000 US$ = 1.061.260.800 y, de esta jugada maestra, se inventan los famosos “gastos discrecionales” (GD).
- De los US$ 1.061.260.800, Brasil se adjudica US$ 650.000.000 para sus GD y, el saldo con pérdida US$ 411.260.800 lo “obsequia” al socio condómino para sus propios GD.
- La administración paraguaya en Itaipú y los negociadores, para completar el presupuesto de US$ 650.000.000 de Paraguay tuvieron la “brillante” idea de recibir el “obsequio” de la ANDE y de sus consumidores, obligándolos a pagar una tarifa sobrefacturada (la razón de pérdida de la ANDE en el Acuerdo Tarifario).
- En las relaciones bilaterales no existe almuerzo gratis; con el “regalo” Brasil invirtió con una precisión matemática, técnica, financiera, estratégica y geopolítica, el uso y abuso del embalse.
- Además, las turbinas operaron en todo ese tiempo muy por encima de su potencia nominal. Dicha jugada permite al socio condómino hacer descansar sus centrales térmicas de alto costos financieros y ambiental y al mismo tiempo, robustecer al SIN-BR en horas pico.
- De nuestro lado hacemos lo diametralmente opuesto, perjudicando financieramente a la ANDE.
Es por ello que muchos técnicos seguimos anhelando la revisión del Anexo C, tal como establece el Tratado. Este nuevo instrumento debería reflejar que los ingresos sean iguales a los egresos. Una buena oportunidad sería el mismísimo día que fenece el acuerdo trienal; o sea el 1 de enero del 2027. La tarifa de energía, en este caso, sería igual a US$ 19,50/MWh; mientras, la tarifa de potencia a US$ 10/Kw/mes.
Logros al obtener un Anexo C con tarifa al costo:
1. Con el ahorro anual en compras de energía, la ANDE obtendría más de US$ 200.000.000, y saldría del molestoso “saldo rojo”.
2. Con estos ingresos adicionales se podrían construir unidades de pequeñas centrales hidroeléctricas, PCH (uno por año) en todos los ríos interiores, con recursos propios.
3. Se ejecutarían los cuatro proyectos de mejorías en las Subestaciones, recientemente objetadas por Contrataciones Públicas.
4. Aplicando una verdadera “economía de guerra”, pero sin olor a coimas, a un costo 75% menos de lo previsto en modalidad leasing.
5. Podríamos obtener la tarifa más baja del mundo, a US$ 19,50/MWh y, US$ 10/KW/mes, tarifas de energía y de potencia, respectivamente.
6. Además, tendríamos energía excedente (si hay abundancia de agua) a un costo casi gratis US$ 7,5/MWh para ambos socios.
7. Al mismo tiempo, iniciaríamos la construcción de la esclusa de navegación sin incurrir en deudas. Los recursos se obtendrían aumentando solamente dos dólares por cada Kw/mes de la tarifa de potencia de Itaipú (de 10 a US$ 12/Kw/mes) por un periodo de 6 años.
8. Dicho presupuesto, ya incluye la actualización tecnológica y los gastos socioambientales convencionales de US$ 150.000.000/2.
9. Habíamos advertido en una de las entregas que la energía adquirida por el Brasil son medida a 800 km de la fuente, absorbiendo la Binacional dicha pérdida (efecto joule). Sin embargo, la energía contratada por la ANDE es medida o cuantificadas en la Subestación Margen Derecha (SEMD), absorbiendo la totalidad de la pérdida.
10. Hoy la planta solar de Itaipú, con 1 MW de potencia, se computa como uso propio. ¿Por qué, de los 35 MW de potencia destinados para consumo propio de la Binacional no se le descuenta 1 MW para ponerlo a disposición de los socios para la contratación?
11. De los 14.000 MW de potencia instalada en la central hidroeléctrica; ¿Por qué descuentan la potencia de 1.400 Mw, equivalente a la de dos turbinas, con el pretexto que dichas máquinas supuestamente se encuentran en mantenimiento?
La cruda realidad es otra. De las 20 máquinas, 19 turbinas se encuentran permanentemente activas o en condiciones para entrar en operación, nunca se tuvieron dos máquinas paradas para mantenimientos, salvo aquella única vez en que dos máquinas quedaron paradas cuando la U6 tuvo una avería. Inclusive hay veces que las 20 máquinas entran en operación a full.
12. Para llegar al objetivo se necesitan tres elementos; honestidad, alto grado de patriotismo y una pisca de conocimiento.
13. Es muy molestoso el cartón del “doctor” Hernán Rivas; pero es mucho más preocupante que los prestigiosos PhD’s, importados desde el norte y que actualmente están negociando el Anexo C, perjudiquen los intereses nacionales.
14. Estos mismos defensores, lo afirmamos sin pruebas pero sin dudas, piden la prórroga del mendicante, indignante y vergonzoso acuerdo Santi-Lula. La propuesta es técnica, económica y financieramente inviable.
Finalmente, dejamos como constancia histórica estos treinta artículos que demostraron la inviabilidad del mencionado acuerdo, que se constituyen como pruebas de la estupidez energética en el cual hemos caído en estos 53 años.
Es el único logro de estos artículos.
Las tarifas más bajas
Podríamos obtener la tarifa más baja del mundo, a US$ 19,50/Mwh y, US$ 10/Kw/mes, tarifas de energía y de potencia, respectivamente.
(*) Ingeniero agrónomo. Electricista. Teólogo.
